Mostrando las entradas con la etiqueta cine. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta cine. Mostrar todas las entradas

domingo, julio 14, 2013

Spoiler Alert (Bestias del cálido Sur)

Un niño, (cualquier niño) intuye a veces que -sin ayuda, culpa ni mérito de nadie- él (ella) es perfectamente capaz de abismar el universo. Entiende que un berrinche es suficiente para desconectarlo de la tenue historia, para marchitar el recuerdo de cualquier caricia. Cualquier sueño a medias recordado (y todos los niños se saben responsables de sus sueños) termina por trastocar el esquema de las constelaciones, dispersa las fugaces tibiezas y mutila cada una de las inexplicables lealtades cotidianas.

Un buen día (o un mal rato de cada día) todo niño aprende a dejarse de niñerías.

Un buen día, decíamos, a puro golpe de silencio y de calmada orfandad, libera el apocalipsis y la tormenta, y se sienta a mirar desde la orilla. Un mal rato de cada día, decíamos, cada niño cultiva (o inventa) el inocente, el perverso, el luminoso orgullo de saberse parte de esas mismas devastadoras potencias que darán muerte a todo lo que conoce.

Mientras tanto, sigue esquivando los golpes -por reflejo, por pura costumbre. Con la ignorancia, el cansancio y el inagotable asombro de un dios pretérito, contempla, imita y hasta comparte las difusas violencias y las explosivas alegrías de sus mayores. Minuciosamente repite (y adultera) los rituales de la tribu -quizás también por costumbre, por piedad, por no agraviar a esos desvalidos gigantes que se imaginan responsables de su existencia.

Y es eso lo que, a grandes rasgos, estos bichos llaman crecer (o estar vivo).

(Y ese es más o menos el tipo de cosas por las que se interesan los científicos del futuro)












Beasts of the Southern Wild (Benh Zeitlin - 2012)
http://200peliculas.tumblr.com/post/36391443166/332-beasts-of-the-southern-wild-benh-zeitlin
http://es.wikipedia.org/wiki/Beasts_of_the_Southern_Wild

Y dice Luisito:
 Quien, con comprensión, oiga gritar a un niño, sabrá que allí dormitan otras fuerzas anímicas, terribles, distintas de las que se suponen. Profunda rabia y dolor y deseo de devastación.
Wittgenstein, Ludwig (1995)  Aforismos. Cultura y Valor. Madrid: Espasa Calpe. (p.32)

jueves, junio 17, 2010

Y yo con estas mechas... (Ditirambo Evangélico)

Cada tanto aparece una obra en la que se utilizan exhaustivamente los recursos de un género para realizar una declaración o comentario sobre ese mismo género. Claro que no siempre es sólo un comentario. Cuando el experimento es exitoso, la narración estalla hacia el silencio y nos quedamos ahí... mirando el telón con cara de quien acaba de ser cómplice de algún crimen incomprensible.

Algunas veces, decía, alguien se atreve a contar una historia tan buena que nos convence de que de alguna manera ya la conocíamos.

Es algo bastante asombroso, aunque quizás no más que otras tantas cosas. Hay quien está convencido de que además se trata de un fenómeno de lo más corriente, y hasta trivial.

Yo creo que viene siendo algo relacionado con lo que el señor Hofstadter cree advertir en las fugas de Bach, y en las demostraciones de incompletud de Gödel. No es nada nuevo: cualquier Edipo es además un actor haciendo de Edipo; pero cualquier interpretación particular de Shylock, por reprochable que sea, es también --completamente-- Shylock. En Borges, por ejemplo, encontramos una y otra vez el interés por motivos similares (no sólo en ese Shakespeare que se sueña soñado, sino también en esa esfera con el centro en todas partes, o en esa jerarquía infinita de demiurgos chambones y un tanto resignados...).

Y acá uno se puede poner a citar desde la Poética de Aristóteles hasta las mitologías más oscuras que se le ocurran (incluido, por supuesto, el psicoanálisis). Llegado el caso, y si usted así lo prefiere, puede acudir al libro sagrado que le haya tocado en suerte.

En fin, creo que algo de eso es lo que se ha insistido en bautizar con los nombres de Vida, Idea , Belleza, o Dios, entre otros. Claro que tampoco se ha dudado en aplicarles aquellos que la tradición reputa como sus opuestos: digamos, Lucifer, Angustia"pulsión de muerte" o "filosofía".

(le vengo avisando que es un tema complicado, pero usted no quiere hacer caso...)


Si quiere entender lo que estoy tratando de callar, le aconsejo que empiece a pensar en duelos improbables y desmesurados en los que se juega el destino del universo. Pero también en adolescentes despistados, muy calientes, inocentes, cínicos y perversos --adolescentes promedio, digamos--. Ya que estamos en eso, no deje de imaginarse enigmáticas pichonas de pornostar S&M en envase cosplay  --con daddy issues y todo--. Después agregue divinidades sospechadas de cohecho y asociación ilícita, incontables referencias bíblicas, monólogos interiores expresionistas, y un variado repertorio de proyecciones metafísicas  completamente incompatibles entre sí. Tampoco se olvide de tener en cuenta la milenaria batalla entre el círculo y la cruz, los estragos ecológicos del capitalismo tardío, y hasta alguna intraducible cita de Schiller.

El poco intuitivo resultado es nada más y nada menos que una buena historia, apta --aunque no necesariamente recomendable-- para todo tipo de entusiastas nihilistas, incluyendo (pero no restringidos a):

* otakus con sobrepeso
* pajeros/as de todas las edades,
* geeks de cualquier nivel y afiliación,
* fanáticas de las novelas de la tarde,
* nostálgicos de los viejos buenos westerns,
* intelectualoides posmodernos en general,
* místicos/as,
* apóstatas,
* estudiantes avanzados/as de japonés,
* científicos/as,
* sacerdotes,
* demás indecisos/as inclasificables.

He aquí la buena nueva. A ver quién se la banca.

jueves, abril 08, 2010

Great Minds?

Resulta que por esas vicisitudes académicas, estoy leyendo el Ensayo Sobre la conciencia del Mal, de Badiou. Por ahora, no puedo opinar mucho, pero como también conseguí la película La cinta Blanca, de Haneke, me puse a revisar una entrada que escribí hace un par de años, después de ver Funny Games. En eso estaba cuando caí en la cuenta de algo bastante embarazoso: en dicho post encontré escondido un argumento similar al del ensayo de don Badiou (a quien por ese entonces yo ni había oído nombrar). Es curioso que hasta haya utilizado algunas de las mismas palabras que él usa.
Pasa que ahora no me parece que se trate ni siquiera de un argumento, sino más bien de un pataleo intelectualoide, adecuado para una crítica de cine más o menos pretenciosa, pero quizá no suficiente para una discusión filosófica seria. (El 'mal' que me figuro diagnosticarle a Haneke en mi escrito es lo que Badiou denomina, si no me equivoco, traición, y que para el autor consiste en una cierta flaqueza de la facultad del coraje.)
En fin, si andan con ganas, lean (links más arriba) y saquen sus propias conclusiones.

viernes, mayo 15, 2009

Un shopping en Andrómeda (The Wild Blue Yonder)


Con The Wild Blue Yonder, Werner Herzog nos impone una "fantasía de ciencia ficción" construida (¿casi?) completamente en base a registros documentales. Sin embargo, la parte que preferimos interpretar como "fantástica" o "ficcional" es el relato que da unidad a los fragmentos. Se trata en este caso de una narración a cargo del actor Brad Dourif, o tal vez fuera más exacto decir "del personaje interpretado por el actor...". Pero esta distinción no es tan sencilla, ya que la película nos instala en un complejo vórtice de verosimilitudes contradictorias y/o complementarias. El "narrador" es un autoproclamado extraterrestre, de lo más parecido al actor antes mencionado, desprolijo, resentido y proveniente de la galaxia de Andrómeda. Como con la mayoría de los héroes de Herzog (como con la mayoría de los mortales), nos encontramos ante un perdedor épico. Estaríamos frente a un enfermo mental que tiene la necesidad imperiosa de invitarnos a espiar en su conciencia alienada; o bien ante un auténtico inmigrante transgaláctico que comparte que con nosotros sus más íntimas frustraciones. Un análisis un tanto más profundo no tarda en revelar, sin embargo, que ambas interpretaciones no son necesariamente excluyentes.
¿El proyecto? Abandonar un planeta moribundo, instalarse en un lejano paraje del universo, y finalmente construir un hábitat a la medida de los expedicionarios, una próspera ciudad que no carezca del orgullo de toda metrópoli: un resplandeciente centro comercial.
¿El resultado? Las remotas ruinas de lo que nunca llegó a ser. La tristeza inconsolable ante "toda esa mercadería sin vender".
"Los inmigrantes (aliens) no somos lo que estedes creen. Los inmigrantes somos una porquería", dice, y el terror ante implacables flotas aniquiladoras se nos va transformando en pena, o en un miedo más profundo.
También están, por supuesto, esas imágenes. Las imágenes que pueblan el relato pertenecen a la fantasía o el delirio; pero también a los más prestigiosos archivos documentales. ¿Y por qué no? En el relato, los humanos también son (o llegan a ser) inmigrantes. En el mismo relato (y en la mundana entrevista a un matemático de la NASA), los humanos --¿ellos?¿nosotros?-- también proyectan un paraíso de centro comercial, comida rápida y entertainment para todos. No falta quien expresa la esperanza de que el éxodo masivo devuelva a la Tierra una armonía de "reserva natural": sin hombres, sin historia --pero con convenientes miradores que permitan a los turistas admirar el paisaje--.
De alguna manera, no podemos evitar preguntarnos si el material del que están construidos los mitos es necesariamente diferente del que constituye lo nos empecinamos en llamar "realidad".
Queremos, y no podemos, evitar reconocernos en el relato alienado, en las inexplicables imágenes de austera belleza y desasosiego infinito.
O --quizá más precisamente-- podemos, y no queremos, enfrentarnos a la pregunta sobre nuestra condición.
Y ahí viene Herzog y nos asesta un cross a la mandíbula que nos deja, otra vez, mirando a las estrellas.


Las fotos publicadas son del sitio oficial de la película (el primero de los links de este post)

lunes, octubre 27, 2008

El personaje-psicópata y el director-psicópata (Tragedia, Épica y Nostalgia)

El psicópata liso y llano, por ponerlo de alguna manera, no es un buen personaje. El psicópata "puro" como personaje es una especie de máquina aislada cuya función sería introducir el sufrimiento y el caos entre los personajes. Pero eso es lo que toda la vida se llamó "autor"; y en el autor, la eficiencia viene siendo lo menos interesante (cfr. más adelante). Pero la eficiencia es lo que define al psicópata como personaje (o cuasi-personaje). Para hacer de él un auténtico personaje (es decir, interesante, dramáticamente valioso) hay que agregarle "algo más" --que equivale aquí, a "quitarle algo" de lo que lo define como psicópata--. Hay que hacer de él otra cosa además de un psicópata "a secas". Dexter es un buen ejemplo de esto. A medida que avanza la historia, resulta que el protagonista es más parecido a los espectadores de lo que en un principio estábamos dispuestos a admitir. De hecho, toda la narrativa se basa en construir esa identificación con el protagonista por parte de la audiencia (cosa que, evidentemente, sería imposible si se tratara de un "auténtico psicópata"). Otro recurso sería conservarlo en su total incomunicabilidad, en la irreductible opacidad de sus acciones, pero presentarlas desde un punto de vista "externo", "estético", mostrarnos su "obra" como objeto prodigioso y hasta admirable (es el caso del Hannibal Lecter de El silencio de los Inocentes, y probablemente del protagonista de El Perfume). A Hannibal se le elogia la originalidad, la precisión, la creatividad -- todo sobre un fondo de infalibilidad divinamente maquínica que es parte de su misma definición como (cuasi)-personaje psicópata--. Y aquí es donde entran en escena directores como Michael Haneke (y por ejemplo, "nuestra" Lucrecia Martel). En Funny Games, Haneke hace un uso narrativo del personaje del psicópata que es justamente el de instaurarlo como instrumento, como artefacto de tortura, pero esta vez apuntado al público. En rigor, no se trata solamente de ese personaje específicamente, sino de toda una disposición dramático-narrativa que, de hecho, puede construirse prescindiendo del psicópata-personaje. Es lo que los estadounidenses --siempre tan primitivos o tan pacatos-- intentan hacer con películas como Saw, o Hostel (o inclusive Hannibal, cuyo planteo es completamente diferente del de El silencio de los Inocentes). Es lo que Haneke lleva a cabo, pero "como se debe"; es decir, de la manera más efectiva y eficiente posible, gambeteando estúpidos excesos sanguinarios y desplegando su refinadísimo tacto de torturador ilustrado. Domina recursos narrativos equiparables a los de los grandes directores; y en ello, no podemos dejar de admirarlo.
Mi objeción es que no va más allá de ese dominio. Nos impone perfectos mecanismos de relojería (auténticas naranjas mecánicas) destinados a llevar a cabo impecablemente su tarea. Como todo un psicópata exquisito, elige infaliblemente los medios más ajustados a sus fines. En ello, repetimos, no podemos menos que aplaudirlo. Pero resulta que queremos que el artista sea "algo más" que un irreprochable arquitecto de artefactos eficientes. Y así, tenemos que el maestro del engaño acaba por revelar sus cartas inevitablemente (y desde el principio) sus cartas. Porque cuando vemos la máquina, y vemos el fin --y esto es lo que le veníamos aplaudiendo-- sentimos la tendencia a no seguirle más el juego. Y es que ya no es un juego, el autor ya está asimilado a la máquina, o al psicópata (a lo absolutamente otro como límite de la perfecta incomunicación e incomunicabilidad).
Esta especie de exceso relativo de técnica termina por vaciar la obra; o, desde otro punto de vista, revela por fin el vacío que estaba ahí desde siempre. Se podría argumentar que ésa y no otra es la intención del director, pero esto nos llevaría de vuelta a la objeción anterior: solamente quedaría congratularlo por una tarea eficientemente realizada. Otra vez en el vacío, ese vacío que, al menos en mi opinión, no es lo (único) que el arte (como tal) puede y debe revelar.
Al respecto, me gustaría referirme a lo que podríamos llamar cierta inversión de los términos del acontecimiento dramático. Ya no contemplamos (como en las tragedias griegas) el sufrimiento de los personajes para compadecernos de ellos, y purgarnos así de esa indigna pulsión. Sucede ahora todo lo contrario: cuando vemos una película de Haneke asistimos a nuestra propia tortura. En otro sentido (o en el mismo) ya no nos ponemos en el punto de vista del sádico, sino del masoquista; hoy somos nosotros los que anhelamos compasión (actitud ésta infinitamente más repugnante que el deseo de "prodigarse").
Todo lo anterior puede que sea extremadamente interesante para una mirada "técnica", "conceptual", "meta-narrativa" o cualquier otra degeneración por el estilo; pero, si hemos de intentar ser valientes (es decir, sinceros), debemos reconocer que todo esto importa un innegable y enfermizo mal gusto.
Y cuidado que no estoy diciendo: "no miren Caché(Escondido) o Funny Games" (las dos películas de Haneke que recuerdo haber visto, y donde se ve claramente, al menos para mí, este procedimiento del que hablo). Y no lo digo, en primer lugar, porque no es mi interés legislar sobre los hábitos cinematográficos de nadie; y en un segundo y más importante lugar, porque, mal que nos pese, este cine es nuestro cine (parte de nuestro destino). Si no podemos evitar mirar estas películas, imponernos estas películas, es porque nos sabemos --también-- del lado de los victimarios. Somos cultores entusiastas de los limpios y eficientes instrumentos de tortura. Nos sentimos ineludiblemente obligados (y tentados) a rendirnos voluntariamente a ellos al menos durante un par de (interminables) horas. Y todo el proceso está manchado de la nostalgia de que nos es negado incluso el fugaz placer de ser víctimas de un auténtico sádico (aquí: auténtico=humano). Nos entregamos ritualmente y sin mayores ceremonias a una máquina perfecta cuya única función es hacernos sentir como lo que ya sabemos que somos: víctimas automáticas de un sadismo automático. ¿Llegaremos a entender algún día la infinita perversidad de tan refinado procedimiento?
Por último, me parece que en los directores de los que Haneke cosechó su infalible arsenal técnico sí existe ese "algo más" que los hace genuinamente interesantes. Tomemos a Tarkovski, por ejemplo (la excusa está en Funny Games, donde se hace referencia a Solaris). Yo no estoy seguro de que Tarkovski supiera siempre exactamente qué estaba haciendo en sus películas; en esa sincera incertidumbre --o incierta sinceridad-- se esconde, en mi opinión, el auténtico genio artístico. Si hay un valor propio del arte, está en esa duda, en esa inadecuación, en ese caos desbordante. En resumen, si ese valor existe, se llama coraje, y es otra de esas prodigiosas desmesuras de las que a nuestra época no parece quedarle más que la nostalgia.

viernes, febrero 15, 2008

Si de niño...

Un río enamorado.
Un cuento de dioses incontables, indescifrables, pestilentes, estresados.
Algún espectro enfermo de temor y soledad.
Un dragón esclavo y un dragón contaminado.
Brujas, sapos, despedidas.
Un tren, pajaritos de papel, flores marchitas.

Si de niño me hubieran enseñado a soñar...


El viaje de Chihiro

miércoles, noviembre 01, 2006

Piloto automático

Hola, Gente! Estuve varios días sin postear porque no se me ocurría nada ingenioso, gracioso o relevante. En el interín, miré El Señor de la Guerra , que me pareció tan buena que se me ocurrió escribir una crítica. Claro que después me enteré de Gracias por Fumar, y me la bajé. Se me ocurrió que el planteo e incluso la estructura de ambas películas es completamente análogo. Y ahí nomás se me dio por hacer una crítica de las dos juntas. Mientras tanto, me puse a revisar las críticas que ya le había hecho otra gente, y me encontré con que hay de todo (para algunos eran de lo mejor, para otros repugnante bazofia, etc.). Y ahí nomás se me ocurrió agregarle una crítica a los críticos. Se puso tan "profunda" y sesuda la cosa que al final terminé con unos cuantos párrafos entre morosos y redundantes, que terminaban por contradecirse abiertamente entre sí.
Algunas de esas confusas ideas son las siguientes:

1) Las opiniones no existen; y si existen, no las podemos conocer, ni siquiera indirectamente. Lo que hacen los críticos es escribir, y si escriben mal tenemos derecho a criticarlos (de ahí lo de la crítica de críticos).

2) Todo acto es en realidad una representación. Nos molesta la pedantería de los críticos (que nos parecería graciosa o tierna en un personaje de novela o de obra de teatro, por ejemplo) porque intuimos que en realidad se equivocaron de papel, no es que sean tan malos actores.

3) Una tristeza similar nos provocan los protagonistas de las películas de las que hablamos. Curiosamente, ambos son tipos que creen haber encontrado el papel ideal. Nunca pierden, y saben que no hay nadie capaz de juzgarlos. Ésa es su maldición. Son víctimas, fracasados que naufragan en el éxito. O acaso son criminales que no quieren confesar ni confesarse cómo son las cosas en realidad. Un poco como todo el mundo. Un poco como los críticos, no?

4)Ambos protagonistas viven de ser la persona más depreciable del planeta. Todos los críticos saben cómo que se siente eso. Se los puede criticar (como a los críticos) por haber elegido mal su papel, un papel imposible, pero acaso sea otra forma del heroísmo.

5) Las dos películas son comedias de humor negro. Las dos películas son tragedias. Las dos hacen foco en personas muy especiales. Las dos hablan de todos nosotros.

6) Nadie nos pone una pistola en la cabeza para que encendamos un cigarrillo, pero nadie nos obliga a agarrarnos a tiros con la tribu vecina; ni a escribir o leer críticas, ya que vamos al caso...
Y sin embargo, nunca faltarán tabaco, balas ni blogs pedantes.

7) Cuando se les pregunta por qué hacen lo que hacen, ambos protagonistas responden con las mismas palabras: "porque soy bueno para esto", que en criollo viene siendo lo mismo que "porque no sé hacer otra cosa" o "porque es lo que me gusta".

Así que hoy puse el piloto automático, y decidí dedicarme a hacer lo que me gusta hacer, sin preocuparme mucho por si sale ingenioso o profundo o ridículo o gracioso. En cuanto a las pelis, sólo puedo aconsejarles que las miren y que saquen sus propias conclusiones. Las dos son geniales, ya se enterarán por qué.
Suerte, sean felices y ya que están, coméntense algo, recomienden alguna película, qué se yo...

sábado, octubre 07, 2006

Elephants Dream (Orange Project)

Les voy a contar sobre uno de los mejores cortos que he visto en mi vida. Se llama Elephants Dream (es así, sin apóstrofe) y es una animación por computadora realizada con software libre (Blender). Es el primer trabajo del Orange Open Movie Project. No hay derechos de autor ni regalías de ningún tipo: se puede bajar directamente desde la página http://www.elephantsdream.org . Mi consejo es que lo bajen antes de leer lo que sigue (ojo que hay una versión en HD que es pesadísima y casi imposible de correr en una PC normal) . Si están en eso, y el inglés no es lo suyo, al final les dejo los subtítulos (hay que guardarlos como .txt y después cambiarle la extensión a .sub).
Dura apenas un poco más de 10 minutos, pero son 10 minutos en los que caben una eternidad de interrogantes, y unos cuantos efectos de animación de primera calidad.
No es muy difícil caer en la cuenta de que los dos personajes que protagonizan el corto(Proog y Emo) son en realidad uno. Mi hipótesis es que, además, el final no es "abierto", sino más bien una invitación a volver a empezar. Son esos 10 minutos que uno vuelve a ver sin necesidad de darle al "play", sin necesidad de monitores, sin otra opción que seguir pensándolos cuando uno menos se lo espera.
En este momento me acabo de arrepentir, y ya no quiero contarles la historia: no quiero ser el que arruina la película. Como de todas maneras no puedo con mi genio, los voy a aburrir un rato con algunas opiniones.

La historia trata de cómo logramos mantenernos cuerdos a pesar de todo. El misterio no es qué hay detrás de la puerta que nunca se abre, sino qué es lo que hace que insistamos en encontrar puertas cerradas y que no dejemos de pedir permiso para abrirlas. Que sigamos dudando, quejándonos, rascándonos ahí donde menos nos pica. Trata de la vida. Y como las mejores historias, plantea todas las preguntas sin responder a ninguna.
Además, insisto, es un gran logro técnico (son unos pibes con PC, no ILM), y un gran logro para el desarrollo del software libre.

En fin, es altamente recomendable (como diría un crítico de suplemento de cultura). Les pido disculpas si sueno demasiado presuntuoso, y los invito a los que lo hayan visto a que me den su opinión.


Subtítulos en castellano de Elephants Dream:


//Font select and font size
$FontName = Arial
$FontSize = 30

//Character attributes (global)
$Bold = FALSE
$UnderLined = FALSE
$Italic = FALSE

//Position Control
$HorzAlign = Center
$VertAlign = Bottom
$XOffset = 0
$YOffset = 0

//Contrast Control
$TextContrast = 15
$Outline1Contrast = 8
$Outline2Contrast = 15
$BackgroundContrast = 0

//Effects Control
$ForceDisplay = FALSE
$FadeIn = 0
$FadeOut = 0

//Other Controls
$TapeOffset = FALSE
//$SetFilePathToken = <<:>>

//Colors
$ColorIndex1 = 0
$ColorIndex2 = 1
$ColorIndex3 = 2
$ColorIndex4 = 3

//Subtitles
00:00:15:01,00:00:18:01,A la izquierda vemos...
00:00:18:18,00:00:20:08,A la derecha vemos las...
00:00:20:10,00:00:21:22,... las enredacabezas.
00:00:22:00,00:00:24:15,No hay peligro.|Absolutamente ninguno.
00:00:26:08,00:00:27:08,¿Emo?
00:00:28:21,00:00:30:06,¡Cuidado!
00:00:47:03,00:00:48:06,¿Estás herido?
00:00:51:22,00:00:53:22,Creo que no... |¿Y tú?
00:00:55:15,00:00:57:03,Estoy bien.
00:00:57:14,00:01:01:16,Levanta.Emo, |no es seguro quedarse aquí.
00:01:02:05,00:01:03:16,Vamos.
00:01:03:18,00:01:05:18,¿Qué será lo siguiente?
00:01:05:21,00:01:07:21,¡Ya verás!
00:01:16:04,00:01:18:09,Emo.|Por aquí.
00:01:34:23,00:01:35:19,¡Sígueme!
00:02:11:14,00:02:12:19,Corre Emo.
00:02:48:09,00:02:50:02,¡No estás prestando atención!
00:02:50:18,00:02:54:12,Sólo quería contestar | al teléfono.
00:02:55:00,00:02:58:05,Mira, Emo.|O sea, escucha.
00:02:59:18,00:03:02:07,Tienes que aprender a escuchar.
00:03:03:15,00:03:05:03,Esto no es ningún juego.
00:03:06:04,00:03:08:18,Podrías, digo, podríamos| morir fácilmente aquí fuera.
00:03:10:05,00:03:14:03,Escucha,|los sonidos de la máquina.
00:03:18:08,00:03:20:10,Escucha tu respiración.
00:04:27:05,00:04:29:06,¿Es que nunca vas a cansarte de esto?
00:04:29:14,00:04:31:02,¿¡ A cansarme!?
00:04:31:18,00:04:34:16,La máquina es como una pieza de relojería.
00:04:35:12,00:04:37:17,Un paso mal dado...
00:04:37:20,00:04:39:19,...y te haces papilla.
00:04:41:01,00:04:42:09,Pero no es...
00:04:42:10,00:04:46:13,¡Papilla, Emo!|¿Es eso lo que quieres? ¿Papilla?
00:04:48:02,00:04:50:00,¿Y tu objetivo en la vida?
00:04:50:14,00:04:52:06,Papilla.
00:05:41:20,00:05:43:11,Cierra los ojos, Emo.
00:05:44:22,00:05:46:14,¿Por qué?|- ¡Ya!
00:05:53:18,00:05:56:01,Bien.
00:05:59:13,00:06:02:19,A ver, ¿qué ves a tu izquierda?
00:06:04:10,00:06:06:00,Nada.|- ¿Seguro?
00:06:06:08,00:06:07:22,Sí, nada de nada.
00:06:08:01,00:06:12:10,Y a tu derecha,|¿qué ves a tu derecha, Emo?
00:06:13:21,00:06:16:22,Lo mismo, Proog, exactamente lo mismo.
00:06:17:02,00:06:17:22,¡Nada!
00:06:18:00,00:06:19:00,Bien.
00:06:40:15,00:06:42:23,Proog, ¡escucha! ¿Oyes eso?
00:06:43:15,00:06:45:01,¿Podemos ir allí?
00:06:45:05,00:06:48:01,¿Allí? |Es peligroso.
00:06:49:22,00:06:52:12,Pero...|- Créeme, lo es
00:06:53:07,00:06:54:19,Bueno, igual podría...
00:06:54:20,00:06:56:08,No.
00:06:57:16,00:07:00:04,¡NO!
00:07:00:21,00:07:03:18,¿Alguna pregunta más, Emo?
00:07:04:06,00:07:05:22,No.
00:07:09:11,00:07:10:20,¿Emo?
00:07:11:21,00:07:13:13,Emo, ¿por qué...?
00:07:13:14,00:07:14:11,Emo...
00:07:14:12,00:07:18:12,... ¿es que no ves la belleza de este lugar?
00:07:18:20,00:07:20:18,El modo en que funciona...
00:07:20:21,00:07:24:00,...lo perfecto que es.
00:07:24:02,00:07:27:10,No, Proog, ¡no lo veo!
00:07:27:13,00:07:30:08,No lo veo porque no hay nada.
00:07:31:12,00:07:35:08,¿Por qué debería confiar| mi vida a algo que no existe?
00:07:35:14,00:07:37:03,¿Puedes contestarme a eso?
00:07:37:12,00:07:39:04,¡Contesta!
00:07:43:05,00:07:44:14,Proog...
00:07:45:12,00:07:47:08,¡Estás enfermo!
00:07:47:09,00:07:49:05,Apartate de mí
00:07:52:14,00:07:55:02,¡No! ¡Emo! ¡Es una trampa!
00:07:55:20,00:07:57:04,Es una trampa
00:07:57:05,00:08:01:18,A tu izquierda puedes ver|¡Los Jardines Colgantes de Babilonia!
00:08:02:06,00:08:04:07,¿Cómo va a ser una trampa?
00:08:05:11,00:08:07:03,No, Emo.
00:08:09:10,00:08:12:19,A tu derecha puedes ver...|adivina qué...
00:08:13:00,00:08:14:18,...¡El Coloso de Rodas!
00:08:15:20,00:08:16:17,¡No!
00:08:16:18,00:08:22:04,El Coloso de Rodas |y está aquí sólo para ti, Proog.
00:08:51:08,00:08:53:04,Está ahí...
00:08:53:05,00:08:55:12,Te lo estoy diciendo,|Emo...
00:08:57:08,00:09:00:00,...está.