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martes, noviembre 18, 2014

Polidipsias e hidrofobias

Donde se trata de la antiquísima y absurda sed de originalidad; de sus recurrentes y muy ictícolas temeridades ante la inapelable persistencia de los imbéciles...

«El comité responsable de autorizarlo se negó en redondo, alegando: "Una mujer con cola de pez es posible; una mujer con cabeza de pez es imposible". Dalí se enfureció ante la habitual reticencia filistea a aceptar cualquier idea original que careciera de "antecedentes conocidos". En su opinión, el primero que había imaginado una sirena era un poeta, pero el siguiente en repetirla era ya un burócrata (...)» 
Sánchez-Vidal, A. (1994). Dalí. Madrid: Alianza. (p.50)

René Magritte, La invención colectiva (1934).  
Kunstsammlung Nordrhein-Westfalen, Düsseldorf, Alemania.
Fuente: http://www.wikiart.org/en/rene-magritte/collective-invention-1934




Fish Heads, Barnes and Barnes, 1980, Voobaha.

domingo, octubre 23, 2011

Drogas Duras

Instrucciones para evitar resacas, adicciones y efectos secundarios.

No dejes que te convenzan de aspirar la luz de la mañana,
de aspirar a la grandeza, a la bondad, a la aspirina.
(Y, ya que estamos, por favor no te permitas chistes malos ni juegos de palabras ni guiños ni maldades ni fallos ni reincidencias ni redundancias ni dislálicas, obvias influencias.)

No te abandones al confortable sopor de la mediocridad pero aprende a escapar también del áspero y mezquino camino a la excelencia.

No leas Dostoievsky, ni Salinger ni Whitman. Sobre todo nada de Whitman. No importa cuántas veces te lo ofrezcan, no se te ocurra escuchar a la Negra Sosa, y menos a un tal Fandermole.

Bach, ni en broma; Hendrix, ni una dosis. Mantente lejos de todo tango y no accedas a la milonga traicionera. No añores la dulce zamba ni consientas el impúdico blues de los desesperados.

No transes ni por vicios menores. Resígnate a abdicar definitivamente de tus certeras opiniones, dejar Shakespeare a los eruditos, las caricias a las madres y los abrazos a los amantes.

No te zambullas jubiloso en la profunda superficie de la siempre inexplicable primavera.

No te asustes, no te emociones, no te humilles, no te traiciones. No pruebes nunca el tibio licor de la derrota.
No te enganches en el escepticismo y mucho menos en la fe: dura poco y de todas maneras es casi imposible conseguir de la buena.

No quieras enamorarte. No te enamores.

Aléjate de todo vértigo y todo misterio. Pero sobre todo, hagas lo que hagas, nunca, pero nunca te permitas soñar lágrimas de mujer.

(publicado originalmente el 12-02-08)

domingo, junio 19, 2011

Acción de Gracia

Siempre me pareció linda la idea de ese dios relojero que nos va poniendo en hora el mundo... Pero más linda y más cierta es la de múltiples --aunque preciosamente escasos-- demiurgos secretos, concretos y temporales. Unos cuantos pocos que pacientemente se ocupan de templar la espiral de nuestra existencia, que sin apuro y sin demora van poniendo a punto el complejo mecanismo de incertidumbres que sostiene nuestro aliento.
Son deidades no exentas de imperfecciones, algunas de las cuales se llaman coraje, y otras ironía. Se los suele presentar con algún apodo equívoco, que oculta su cabal identidad bajo la más familiar de las cercanías.
Con la elegancia de los astros, someten sus días y sus años al diente implacable de los engranajes. Con la sabiduría del viento entre las piedras, habitan y expanden los luminosos vacíos del mecanismo. Con su feliz sacrificio cotidiano desmienten mártires y banderas. Enseñan la indispensable rebeldía, la oculta firmeza de la dicha. Limpian el aire que nos envuelve y reciclan penas en versos futuros que algún día creeremos inventar. Esquivan la notoriedad y toda otra forma de bajeza; pero no para ganarse el cielo, sino para regalarnos el horizonte presente, la infinita posibilidad de la risa y el afecto.
Cuando intentamos hablar de ellos, las palabras toman la forma de la fábula, acaso por pudor, o quizá por sincero afán de exactitud. Las palabras, que también son sabias, se resisten a entregarlos por completo, y así los pintan como son, como se muestran y como se esconden.
Siempre es difícil escribir sobre cualquiera de estos técnicos secretos de la alegría, aun cuando nos haya sido dada la dicha de conocer a alguno. Por eso se me hace casi imposible escribir sobre mi padre, que tengo tan lejos y tan cerca como todo futuro amanecer, que insiste en protegerme desde lo más íntimo de la distancia. Por eso me veo obligado a pedir disculpas a quienes lean esta líneas sin conocerlo; pero también (y sobre todo) a quienes, conociéndolo, sientan --con razón-- que mis torpes esfuerzos no llegan a hacerle justicia.

martes, junio 01, 2010

Anagnórisis (léase 'cliché')

La gente que hace filosofía está mal de la cabeza --y de otros extremos--.

No sé si es un caso mucho más grave que el del resto de los mortales o si se trata de una taradez tirando a mediopelo, nomás. Es decir, del resto mucho no me atrevo a opinar; por ahora, me limito a lo que más o menos conozco...

lunes, mayo 24, 2010

De la culpa (Tumultos gramaticales)

La cuestión es tan vieja como el lenguaje, y tan conocida como imposible:

¿Qué es más reprochable, decir algo incorrecto (a la persona incorrecta, en el momento incorrecto, etc.) o callar la 'palabra justa' (a la persona apropiada, en el momento apropiado...)?

Esta es una pregunta que nadie puede responder como debiera, y ante la cual nadie es tan fuerte como para callar de la manera adecuada. He ahí lo que (imprudentemente, inevitablemente)
algunos llaman Historia y otros, Infierno.

(Nota al pie)

Por algún descuido que me hizo ojear palabras de Borges y de Wittgestein más o menos al mismo tiempo, se me ocurrió la monumental estupidez de presentarles aquí --como si se tratara de una novedad-- algo que nadie en su sano juicio se ha atrevido nunca a ignorar*: que el problema ético es equivalente al problema semántico, y no menos complejo.
Un Adán ideal habría tenido que inventar un nombre para cada cosa del universo (lo que sería al menos tan trabajoso como crear cada una de las cosas). De manera análoga, un Moisés ideal (o medianamente competente) se habría visto en la obligación de componer una lista de máximas no menor al conjunto de todas las acciones posibles, de cada persona posible, en cada momento posible**.
Puede ser que una inadvertida confusión milenaria me haya hecho pasar por alto (y pretender intuir por mi cuenta) el simple hecho de que el problema de los verbos no es menos complejo que el de los sustantivos (o nombres propios).
'Decir' y 'callar' son, después de todo, verbos -o nombres de verbos-; pero si su utilidad consiste en nombrar acciones, hay que reconocer que hacen un pésimo trabajo. (¿Cómo usar el mismo nombre para el acto de escribir estas palabras y el de escribir otras cualquiera? ¿Cómo afirmar que todas las personas que callan llevan a cabo actos incluso remotamente parecidos?)


*Y acá no se vale citar filósofos, porque nadie (en su sano juicio) estaría dispuesto a poner las manos en el fuego por la salud mental de esa gente.

**El resultado, según Witgenstein, sería un libro que destruiría como en una explosión todos los demás libros del mundo. Creo que se olvida de aclarar que tamaño despliegue pirotécnico constituiría un vano golpe de efecto. Para el momento en que tal compendio hubiera sido completado, ya no habría bibliotecas, ni universo, ni ojos capaces de recorrer sus páginas.

sábado, abril 10, 2010

Lógica de los barrios

Acto I (y único)

No hay presupuesto para intérpretes; intente imaginarse a un Dionisio de ruleros y pantuflas, barriendo enérgicamente la vereda y comentando, entre reflexivo y rencoroso:

--Será cuestión de opinión... Pero para mí Badiou es un payaso místico (mi nuevo insulto o diagnóstico preferido).
Igual no creo que le importe, porque el tipo tiene la suerte de que unas cosas que se llaman "verdades" se hayan tropezado con él y lo hayan preñado de toda la sabudiría posible. Si será injusta la vida...
a mí nunca me pasó; y eso que no me muevo de la cama sin la estampita de Cayetano.
Acá la guardo, mire, en el corpiño. Por cualquier imprevisto, vio?...


Bonus Track

jueves, abril 08, 2010

Great Minds?

Resulta que por esas vicisitudes académicas, estoy leyendo el Ensayo Sobre la conciencia del Mal, de Badiou. Por ahora, no puedo opinar mucho, pero como también conseguí la película La cinta Blanca, de Haneke, me puse a revisar una entrada que escribí hace un par de años, después de ver Funny Games. En eso estaba cuando caí en la cuenta de algo bastante embarazoso: en dicho post encontré escondido un argumento similar al del ensayo de don Badiou (a quien por ese entonces yo ni había oído nombrar). Es curioso que hasta haya utilizado algunas de las mismas palabras que él usa.
Pasa que ahora no me parece que se trate ni siquiera de un argumento, sino más bien de un pataleo intelectualoide, adecuado para una crítica de cine más o menos pretenciosa, pero quizá no suficiente para una discusión filosófica seria. (El 'mal' que me figuro diagnosticarle a Haneke en mi escrito es lo que Badiou denomina, si no me equivoco, traición, y que para el autor consiste en una cierta flaqueza de la facultad del coraje.)
En fin, si andan con ganas, lean (links más arriba) y saquen sus propias conclusiones.

miércoles, marzo 31, 2010

Zen (Monty Python y sus precursores)

Yamaoka Tesshu, un joven estudiante Zen,  visitaba maestro tras maestro. Dio finalmente con Dokuon de Shokoku. Deseoso de mostrarle sus progresos, declaró : "La mente, Buda, y todos los seres sensibles, al fin y al cabo no existen. La naturaleza de todo fenómeno es el vacío. No hay claridad ni engaño, no hay sabiduría ni mediocridad. No hay nada de qué desprenderse ni nada que recibir."
Dokuon, que fumaba en silencio, golpeó repentinamente al discípulo con su pipa de bambú. Esto encolerizó al joven.
"Si nada hay", preguntó Dokuon, "¿de dónde viene, pues, esa ira?"
***
Qué quieren que les diga, a mí la imagen del maestro zen sacudiéndole al alumno con la pipa de bambú me hizo agarrarme la panza de la risa. Mi teoría es que cualquier misticismo es el equivalente (milenario o tradicional) a los programas de los Monty Python. Quienes se enfrentan a ellos con la esperanza de encontrar solemnes respuestas simplemente no entendieron el chiste. Si los místicos fueran consecuentes, no sólo serían mudos e invisibles, sino que se contentarían con nunca haber existido.
Su mayor enseñanza es que si los chistes se pudieran explicar, ya no tendrían gracia. En mi opinión eso es estrictamente verdadero, pero precisamente por eso no sirve de nada a quien aspire a dedicarse a la comedia --o a ese subgénero que se llama filosofía--.

viernes, marzo 26, 2010

Como si fuera necesario aclararlo... (de mártires y monstruos)

Las personas (vos, yo, tu vecino, tus padres, tus próceres y tus enemigos) somos unos bichos egoístas, crueles, cobardes y estúpidos. Lo peor de todo: somos una especie insospechadamente resistente, de impenetrable complejidad (sí, hay complejidad en la estupidez) y ambición inconmensurable.

Si a alguien se le ocurre proponer que todo esto se soluciona con un par de banderas y algunos elevados sentimientos, no estará haciendo otra cosa que ejemplificar las líneas anteriores. Y me importa bien poco que diga emocionarse al escuchar las palabras "socialismo", "peronismo" o cualquier otra estupidez prefabricada. No podría importarme menos que de hecho se emocione en tales circunstancias.

Entre nuestros muchos crímenes brilla siempre la indisimulable hipocresía.
Acaso la única.
O la peor de todas.
La cínica --alguien diría 'inconsciente'-- hipocresía del sentimiento sincero (o alguna otra taradez más o menos mística).

Así que, por mí, que enfunden sus banderas y se lleven su circo a alguna otra parte. Porque acá hay un  hipócrita, egoísta, cruel, estúpido, cobarde y ambicioso que, probablemente porque es todas estas cosas, prefiere buscar otra manera de resistir.

Y al que no le guste, que después no diga que no le avisé...

miércoles, marzo 10, 2010

El discreto encanto de ser Wally (Practice makes perfect)

El tipo --que ya viene medio pelotudo, aunque no tanto-- desde hace un tiempito está aprendiendo  que es increíble lo que se puede conseguir cuando uno domina el arte de convencer a los demás de que es un completo imbécil, un vago incorregible, y un irreparable inútil.
Por alguna razón, la gente tiende a asumir que no hay boludo perverso, que no hay infeliz malintencionado y que no hay holgazán dañino.
El tipo --que es idiota, pero no tanto-- a veces se pregunta: la gente ¿es o se hace?

lunes, marzo 01, 2010

Otras Inquisiciones Cruzadas

Auxiliado por algún resto de estoicismo del que no era consciente hasta entonces, o tal vez por la más monstruosa abulia, llegué hace unos días a la última línea de Antes del fin, de Ernesto Sabato. (No quiero ni mencionar lo increíblemente pretencioso de mantener esa grafía sin tilde para un apellido cuya pronunciación es abierta y pomposamente esdrújula.)

En este caso, el espanto me une una vez más con otro conocido prócer de las letras vernáculas. Esto es lo que opina Borges, sin entrar en muchos detalles, sobre el bueno de Ernestito:

"Al enérgico mal gusto, la desenfrenada egolatría, la sincera preocupación por el propio y continuado triunfo, hay que agregar la melancolía porque éste no sea mayor y el entusiasmo con que acoge los modestos productos de su mente activa y mediocre".
consignado en el Borges, de ABC, reproducido a su vez en esta página.*

En la misma nota, en la misma página web, está la visión de Sabato sobre Georgie:

"El arte, como el sueño, es casi siempre un acto antagónico de la vida diurna. Este mundo cruel que nos rodea lo fascina a Borges, al mismo tiempo que lo atemoriza. Y se aleja hacia su torre de marfil en virtud de la misma potencia que lo fascina. El mundo platónico es su hermoso refugio; es invulnerable, y él se siente desamparado; es limpio, y él detesta la sucia realidad; es ajeno a los sentimientos, y él rehuye la efusión sentimental; es eterno, y a él lo aflige la fugacidad del tiempo. Por temor, por repugnancia, por pudicia y por melancolía, se hace platónico". (Sabato, El escritor y sus fantasmas).

Será cuestión de estilo pero, al menos para mí, esta última cita no es más que una excelente ilustración del tema de la primera. Si no les alcanza, siempre pueden conseguir Antes del fin, y comprobarlo bajo su propio riesgo (se puede descargar acá).

Para quien le interese, en la misma nota sobre el Borges de Bioy Casares (linkeada más arriba), hay una cita en la que se condena el uso (¿abuso?) de los paréntesis y los guiones --opinión que casi estoy de acuerdo en suscribir-- así como una breve y certera definición sobre cierto chileno empalagoso ("Neruda es genial o no es nada").
Pero tal vez lo más interesante es otra declaración de este hombre que soñó ser Shakespeare soñando ser todos los hombres, y que podría funcionar como bonito epígrafe para más de un libro de memorias: "(...)estoy perdido, soy un viejo de mierda".

*Según me informa un comentario, la versión que puede consultarse en la página del link es inexacta, por lo que reemplacé la cita por su oportuna sugerencia. De todos modos dejo el link para quienes quieran compararlas. 

lunes, febrero 15, 2010

y así seguimos... (Rorty por Abraham)

Lo que sigue no se relaciona directamente con mis intereses en filosofía, y seguramente no tiene demasiado lugar acá; pero tratándose de una anécdota que involucra a un reputado filósofo más o menos local, lo voy a publicar también en este blog.
Tomás Abraham escribe en su página una serie de entregas sobre Richard Rorty (núm 24, año 4, en adelante). Reconoce que emprende la tarea de leer al autor anglosajón (y otros autores relacionados) después de casi cincuenta años de lecturas filosóficas, varios libros publicados, etc. Reconoce, asimismo, que no entiende a Davidson, y ofrece una caricatura desdeñosa de Searle (creo que se olvida de aclarar que tampoco lo entendió, o quizás esté convencido por las argumentaciones de Rorty, y ya no le interese demasiado hacer el esfuerzo).
Lo más interesante de todo es que, a pesar de sus "confesiones" de no entender demasiado de estos temas, Abraham no se ahorra críticas contra estos autores, "explicándole" al internauta las razones por las que no vale la pena adentrarse en sus obras. Como suele suceder cuando uno opina sobre cosas que no entiende (como es el caso, por ejemplo, del blog que están leyendo en este momento) sus argumentos se parecen demasiado al sermón dominguero y desganado de un sacerdote de pueblo, o a las fáciles diatribas de pasillo que pueblan las horas de los estudiantes de filosofía y letras.
Es decir, puede ser que, después de todo, se trate de verdades inmortales, pero se parecen demasiado a boludeces.
Un ejemplo, y me dejo de molestar:

"La lectura de estos filósofos ordinarios nos sepultan (sic) en los meandros de una nueva escolastica que recorta cada hilo discursivo en numerosos filamentos y producen la apariencia de un saber consistente." (núm 4, año 5. Rorty 23, Los metadiscursos)

A partir de la entrega 25 comienza una suerte de apología de John Dewey, rescatado del olvido filosófico por el propio Rorty. Es interesante, aunque a estas alturas dudo de que se trate de una fuente de información demasiado confiable. Ah, por ahora, de Peirce ni noticias, supongo que quedará para las siguientes entregas.
(ver también De Inquisiciones cruzadas ("Estamos en problemas") )

jueves, enero 21, 2010

Alabados sean...

Idle, Palin, Cleese, Gilliam, Jones y Chapman.
(y también Liniers, por ser uno de los nuestros)

 
(ok, ok, acá va el link al video, con mis disculpas a Liniers)



miércoles, octubre 21, 2009

Sencillas instrucciones para sonar interesante

En el post 241 de las Confesiones del amigo franco, leemos lo siguiente:
***
Qué cabrón Edmond Jabès:
"Nuestro afán de cambiar no es, las más de las veces, sino la necesidad reprimida de discambiar."
Mi tranquilidad mutante perdió el equilibrio. Ese semi-orgullo que sentía hacia mi no-permanencia en casi nada quedó bastante dolido.  

*** 
Ahora bien, que no se ofenda franco (aclaro que no conozco a Jabès), pero me parece haber encontrado cierto método detrás de ese tipo de "frases matadoras". Involucra la utilización de  expresiones del tipo "necesidad reprimida", en conjunto con el uso del prefijo "des-" frente a algún verbo cuya gramática no necesariamente admita tales manejos. Ya que estamos, podemos intentar reemplazar "afán" por algún sinónimo, y "necesidad reprimida" por alguna otra expresión más o menos indefinida. Por ejemplo:

"Nuestro afán de aprender no es, las más de las veces, sino la necesidad reprimida de desaprender."

Pero se pueden obtener interesantes variaciones, reemplazando la forma infinitiva por alguna sustantivación que más o menos venga al caso (agregar adjetivos a gusto). Ejemplos:

"Nuestro afán de paz no es, las más de las veces, sino la necesidad reprimida de hacer la guerra."

"Nuestro afán de afecto no es, las más de las veces, sino la necesidad reprimida de desapego."


"Nuestro afán de control no es, las más de las veces, sino el anhelo reprimido de precipitarnos a las profundidades del caos."


"Nuestra búsqueda de la felicidad no es, las más de las veces, sino la necesidad reprimida de ser infelices."

"Nuestra preocupación por los demás no es, las más de las veces, sino la necesidad reprimida de dar rienda suelta a nuestro egoísmo."

"Nuestro afán de igualdad no es, las más de las veces, sino el anhelo inconfesable de dominación."


Con este sencillo método podremos hacer las delicias de nuestros conocidos, embelesando a más de una desprevenida damisela y poniendo en "jaque metafísico" a más de un comedido polemista.
Advertencia: cuando intuyamos que nuestras expresiones comienzan a sonar sospechosamente parecidas a las de algún pensador francés (o posiblemente alemán), lo recomendable es suspender todo el ejercicio y dedicarnos a buscar la cita exacta. Ésto nos permitirá evitar el incómodo plagio involuntario, y además podremos apelar al argumento por autoridad (mientras tanto, como quien no quiere la cosa, haremos gala de nuestra irreprochable erudición enciclopédica).

miércoles, octubre 14, 2009

De Inquisiciones Cruzadas ("Estamos en problemas")

Hace poco que se me ocurrió la gracia del otro blog, y ya estoy teniendo problemas. Este video (que me recomendó franco) está muy "relacionado con la filosofía", pero no se me ocurre ningún comentario realmente "filosófico" al respecto, así que lo publico acá.
Algo que sí se me ocurre, aunque no sepa cómo argumentar al respecto, es que nadie está a salvo de la pelotudez (Wittgenstein y Deleuze incluidos, por supuesto). Y también que me parece que se ha perdido ese "gran estilo" de bardeo, del que eran perfectamente capaces un Schopenhauer o un Nietzsche. Ahora hay insultos disfrazados o peor aún, desganados. Diatribas histéricas pero sin gracia; o bien "irónicas" (e interminables) exposiciones de las falacias más evidentes de los argumentos contrarios. Cualquiera diría que para estas fechas deberíamos haber ganado en tolerancia tanto como deberíamos haber perdido en solemnidades ridículas... Cualquiera estaría equivocado...


Como paliativo de tanta solemnidad, recomiendo esta línea de figuras de acción basada en los Grandes Filósofos de la Historia. Cuando me haga un tiempito traduzco las descripciones (están en inglés). Baste decir que no falta el "Arrogante" Aristóteles, ni el "Vengativo" Wittgenstein, pasando por el "Terrible" Agustín, o el "Peligroso" Descartes. Pasen y vean.

martes, octubre 13, 2009

Blog nuevo

Al parecer existe un cierto consenso sobre el hecho de que ningún blogger decente debería conformarse con una sola publicación. De eso, y también de mis ganas de publicar cosas "más directamente relacionadas con la filosofía", nace este flamante bodrio. Como corresponde, lleva un título --y una ilustración-- lo suficientemente crípticos como para mantener la apariencia de cierto misterio o de cierta erudición. Como corresponde, carece de cualquier contenido que pueda considerarse siquiera remotamente interesante para el internauta de hoy. También se ajusta a la política de reciclar posts que ya aparecieron en este blog, bajo la poco convincente justificación de que mantienen alguna relación con mis intereses filosóficos.
Espero poder seguir publicando en ambos, aunque probablemente de manera todavía más esporádica y errática que hasta ahora.
(Para una excusa que se pretende más seria que la presente, ver Sobre este blog, en el susodicho engendro virtual.)
Saludos, y mis disculpas por adelantado (después no digan que no les avisé)...

jueves, julio 23, 2009

Qué lindo sería...

..si nos dibujara Liniers.
Después de las dos entregas más crueles de su historia, Ricardo Siri se gana en buena ley el amor incondicional de sus lectores.

Crónica del desasosiego (con final feliz):

21 de julio
22 de julio

lunes, julio 13, 2009

Halting problem

Últimamente el tipo se está sintiendo bastante estúpido y bastante solo. Peor: se le acaba de ocurrir que ambas cosas son en realidad una misma sensación, y que usar dos palabras para describirla es probablemente innecesario. Aún así, es incapaz de encontrar una expresión más económica.
Quizás si hubiera alguien con quién conversarlo, o si le hubiera sido concedido un mínimo de materia gris, el resultado sería diferente. Pero, por supuesto, en el actual estado de cosas tampoco tiene manera de asegurarlo.