sábado, abril 10, 2010

Lógica de los barrios

Acto I (y único)

No hay presupuesto para intérpretes; intente imaginarse a un Dionisio de ruleros y pantuflas, barriendo enérgicamente la vereda y comentando, entre reflexivo y rencoroso:

--Será cuestión de opinión... Pero para mí Badiou es un payaso místico (mi nuevo insulto o diagnóstico preferido).
Igual no creo que le importe, porque el tipo tiene la suerte de que unas cosas que se llaman "verdades" se hayan tropezado con él y lo hayan preñado de toda la sabudiría posible. Si será injusta la vida...
a mí nunca me pasó; y eso que no me muevo de la cama sin la estampita de Cayetano.
Acá la guardo, mire, en el corpiño. Por cualquier imprevisto, vio?...


Bonus Track

jueves, abril 08, 2010

Great Minds?

Resulta que por esas vicisitudes académicas, estoy leyendo el Ensayo Sobre la conciencia del Mal, de Badiou. Por ahora, no puedo opinar mucho, pero como también conseguí la película La cinta Blanca, de Haneke, me puse a revisar una entrada que escribí hace un par de años, después de ver Funny Games. En eso estaba cuando caí en la cuenta de algo bastante embarazoso: en dicho post encontré escondido un argumento similar al del ensayo de don Badiou (a quien por ese entonces yo ni había oído nombrar). Es curioso que hasta haya utilizado algunas de las mismas palabras que él usa.
Pasa que ahora no me parece que se trate ni siquiera de un argumento, sino más bien de un pataleo intelectualoide, adecuado para una crítica de cine más o menos pretenciosa, pero quizá no suficiente para una discusión filosófica seria. (El 'mal' que me figuro diagnosticarle a Haneke en mi escrito es lo que Badiou denomina, si no me equivoco, traición, y que para el autor consiste en una cierta flaqueza de la facultad del coraje.)
En fin, si andan con ganas, lean (links más arriba) y saquen sus propias conclusiones.

miércoles, marzo 31, 2010

Zen (Monty Python y sus precursores)

Yamaoka Tesshu, un joven estudiante Zen,  visitaba maestro tras maestro. Dio finalmente con Dokuon de Shokoku. Deseoso de mostrarle sus progresos, declaró : "La mente, Buda, y todos los seres sensibles, al fin y al cabo no existen. La naturaleza de todo fenómeno es el vacío. No hay claridad ni engaño, no hay sabiduría ni mediocridad. No hay nada de qué desprenderse ni nada que recibir."
Dokuon, que fumaba en silencio, golpeó repentinamente al discípulo con su pipa de bambú. Esto encolerizó al joven.
"Si nada hay", preguntó Dokuon, "¿de dónde viene, pues, esa ira?"
***
Qué quieren que les diga, a mí la imagen del maestro zen sacudiéndole al alumno con la pipa de bambú me hizo agarrarme la panza de la risa. Mi teoría es que cualquier misticismo es el equivalente (milenario o tradicional) a los programas de los Monty Python. Quienes se enfrentan a ellos con la esperanza de encontrar solemnes respuestas simplemente no entendieron el chiste. Si los místicos fueran consecuentes, no sólo serían mudos e invisibles, sino que se contentarían con nunca haber existido.
Su mayor enseñanza es que si los chistes se pudieran explicar, ya no tendrían gracia. En mi opinión eso es estrictamente verdadero, pero precisamente por eso no sirve de nada a quien aspire a dedicarse a la comedia --o a ese subgénero que se llama filosofía--.

viernes, marzo 26, 2010

Como si fuera necesario aclararlo... (de mártires y monstruos)

Las personas (vos, yo, tu vecino, tus padres, tus próceres y tus enemigos) somos unos bichos egoístas, crueles, cobardes y estúpidos. Lo peor de todo: somos una especie insospechadamente resistente, de impenetrable complejidad (sí, hay complejidad en la estupidez) y ambición inconmensurable.

Si a alguien se le ocurre proponer que todo esto se soluciona con un par de banderas y algunos elevados sentimientos, no estará haciendo otra cosa que ejemplificar las líneas anteriores. Y me importa bien poco que diga emocionarse al escuchar las palabras "socialismo", "peronismo" o cualquier otra estupidez prefabricada. No podría importarme menos que de hecho se emocione en tales circunstancias.

Entre nuestros muchos crímenes brilla siempre la indisimulable hipocresía.
Acaso la única.
O la peor de todas.
La cínica --alguien diría 'inconsciente'-- hipocresía del sentimiento sincero (o alguna otra taradez más o menos mística).

Así que, por mí, que enfunden sus banderas y se lleven su circo a alguna otra parte. Porque acá hay un  hipócrita, egoísta, cruel, estúpido, cobarde y ambicioso que, probablemente porque es todas estas cosas, prefiere buscar otra manera de resistir.

Y al que no le guste, que después no diga que no le avisé...

domingo, marzo 14, 2010

Del ambiguo sentido de 'duelo'

"Recordemos también que el futuro no es nuestro, pero tampoco puede decirse que no nos pertenezca del todo. Por lo tanto no hemos de esperarlo como si tuviera que cumplirse con certeza, ni tenemos que desesperarnos  como si nunca fuera a realizarse.”(Epicuro,Carta a Meneceo)

El tipo se sorprende recordando una noche de adolescencia, vertiginosa de soledad concurrida, alcohol y engañosa inmovilidad. Recuerda haber pensado:
El miedo a la muerte no tiene sentido. Lo que me separa del instante de mi muerte no es diferente de lo que me separa de cualquier otro instante.
(cuando está medio tomado le da por los aforismos pretenciosos)

Cree haber recordado en su momento a Epicuro, y tal vez el cuento "El Sur". Pero por más que intenta no consigue determinar si "El sueño de los héroes" formó parte de aquellos pensamientos. Tiene la sensación de que todavía no había leído esa novela, aunque desconfía de su memoria, y sobre todo de su inveterada alma de plagiario.
El caso es que hace poco volvió a ese texto de Bioy Casares cuyo argumento es, entre otras cosas, una  exageración (o reducción al absurdo) de la trama de "El Sur".
Se le ocurre que Emilio Gauna es, con toda su torpeza, infinitamente más lúcido que Juan Dahlmann.Y que Bioy, a pesar de la miopía de tanta crítica literaria superficial, no deja de afilar su 'cuchillito' de ironía contra el proverbial 'culto al coraje' de cierto ciego ilustre.
De hecho, es imposible dejar de ver a Borges tanto en Valerga como en el brujo Taboada, y es imposible no ver en ambos toda esa ambigua sabiduría que solemos heredar de nuestros padres ("Me gustaría explicarle que hay generosidad en la dicha y egoísmo en la aventura"). Y es siempre en estos entreveros más o menos edípicos, más o menos vertiginosos y confusos, --piensa el tipo-- que transcurre lo que se llama una literatura (o una vida).

El duelo por lo que no fue, por lo que pudo ser y ya no será,  por lo que a pesar de nosotros llegó a ser, no es algo que se pueda o se deba 'elaborar' (con ayuda de determinados profesionales competentes); es algo que enfrentamos todos los días, puñal en mano, aferrándonos como podemos a la módica cuota de valor o de cinismo que nos tocó en suerte (o que supimos, a duras penas, procurarnos).

Todo eso, y algunas otras cosas más, piensa el tipo, aunque a nadie le interese demasiado.
La culpa la tiene quizás el destino, que hizo que recientemente se topara con la Milonga de Gauna, de Jaime Roos [escuchar, ver letra] y se atreviera --se resignara-- a escribir precisamente estas líneas.

miércoles, marzo 10, 2010

El discreto encanto de ser Wally (Practice makes perfect)

El tipo --que ya viene medio pelotudo, aunque no tanto-- desde hace un tiempito está aprendiendo  que es increíble lo que se puede conseguir cuando uno domina el arte de convencer a los demás de que es un completo imbécil, un vago incorregible, y un irreparable inútil.
Por alguna razón, la gente tiende a asumir que no hay boludo perverso, que no hay infeliz malintencionado y que no hay holgazán dañino.
El tipo --que es idiota, pero no tanto-- a veces se pregunta: la gente ¿es o se hace?

lunes, marzo 01, 2010

Otras Inquisiciones Cruzadas

Auxiliado por algún resto de estoicismo del que no era consciente hasta entonces, o tal vez por la más monstruosa abulia, llegué hace unos días a la última línea de Antes del fin, de Ernesto Sabato. (No quiero ni mencionar lo increíblemente pretencioso de mantener esa grafía sin tilde para un apellido cuya pronunciación es abierta y pomposamente esdrújula.)

En este caso, el espanto me une una vez más con otro conocido prócer de las letras vernáculas. Esto es lo que opina Borges, sin entrar en muchos detalles, sobre el bueno de Ernestito:

"Al enérgico mal gusto, la desenfrenada egolatría, la sincera preocupación por el propio y continuado triunfo, hay que agregar la melancolía porque éste no sea mayor y el entusiasmo con que acoge los modestos productos de su mente activa y mediocre".
consignado en el Borges, de ABC, reproducido a su vez en esta página.*

En la misma nota, en la misma página web, está la visión de Sabato sobre Georgie:

"El arte, como el sueño, es casi siempre un acto antagónico de la vida diurna. Este mundo cruel que nos rodea lo fascina a Borges, al mismo tiempo que lo atemoriza. Y se aleja hacia su torre de marfil en virtud de la misma potencia que lo fascina. El mundo platónico es su hermoso refugio; es invulnerable, y él se siente desamparado; es limpio, y él detesta la sucia realidad; es ajeno a los sentimientos, y él rehuye la efusión sentimental; es eterno, y a él lo aflige la fugacidad del tiempo. Por temor, por repugnancia, por pudicia y por melancolía, se hace platónico". (Sabato, El escritor y sus fantasmas).

Será cuestión de estilo pero, al menos para mí, esta última cita no es más que una excelente ilustración del tema de la primera. Si no les alcanza, siempre pueden conseguir Antes del fin, y comprobarlo bajo su propio riesgo (se puede descargar acá).

Para quien le interese, en la misma nota sobre el Borges de Bioy Casares (linkeada más arriba), hay una cita en la que se condena el uso (¿abuso?) de los paréntesis y los guiones --opinión que casi estoy de acuerdo en suscribir-- así como una breve y certera definición sobre cierto chileno empalagoso ("Neruda es genial o no es nada").
Pero tal vez lo más interesante es otra declaración de este hombre que soñó ser Shakespeare soñando ser todos los hombres, y que podría funcionar como bonito epígrafe para más de un libro de memorias: "(...)estoy perdido, soy un viejo de mierda".

*Según me informa un comentario, la versión que puede consultarse en la página del link es inexacta, por lo que reemplacé la cita por su oportuna sugerencia. De todos modos dejo el link para quienes quieran compararlas. 

lunes, febrero 15, 2010

y así seguimos... (Rorty por Abraham)

Lo que sigue no se relaciona directamente con mis intereses en filosofía, y seguramente no tiene demasiado lugar acá; pero tratándose de una anécdota que involucra a un reputado filósofo más o menos local, lo voy a publicar también en este blog.
Tomás Abraham escribe en su página una serie de entregas sobre Richard Rorty (núm 24, año 4, en adelante). Reconoce que emprende la tarea de leer al autor anglosajón (y otros autores relacionados) después de casi cincuenta años de lecturas filosóficas, varios libros publicados, etc. Reconoce, asimismo, que no entiende a Davidson, y ofrece una caricatura desdeñosa de Searle (creo que se olvida de aclarar que tampoco lo entendió, o quizás esté convencido por las argumentaciones de Rorty, y ya no le interese demasiado hacer el esfuerzo).
Lo más interesante de todo es que, a pesar de sus "confesiones" de no entender demasiado de estos temas, Abraham no se ahorra críticas contra estos autores, "explicándole" al internauta las razones por las que no vale la pena adentrarse en sus obras. Como suele suceder cuando uno opina sobre cosas que no entiende (como es el caso, por ejemplo, del blog que están leyendo en este momento) sus argumentos se parecen demasiado al sermón dominguero y desganado de un sacerdote de pueblo, o a las fáciles diatribas de pasillo que pueblan las horas de los estudiantes de filosofía y letras.
Es decir, puede ser que, después de todo, se trate de verdades inmortales, pero se parecen demasiado a boludeces.
Un ejemplo, y me dejo de molestar:

"La lectura de estos filósofos ordinarios nos sepultan (sic) en los meandros de una nueva escolastica que recorta cada hilo discursivo en numerosos filamentos y producen la apariencia de un saber consistente." (núm 4, año 5. Rorty 23, Los metadiscursos)

A partir de la entrega 25 comienza una suerte de apología de John Dewey, rescatado del olvido filosófico por el propio Rorty. Es interesante, aunque a estas alturas dudo de que se trate de una fuente de información demasiado confiable. Ah, por ahora, de Peirce ni noticias, supongo que quedará para las siguientes entregas.
(ver también De Inquisiciones cruzadas ("Estamos en problemas") )

jueves, enero 21, 2010

Alabados sean...

Idle, Palin, Cleese, Gilliam, Jones y Chapman.
(y también Liniers, por ser uno de los nuestros)

 
(ok, ok, acá va el link al video, con mis disculpas a Liniers)



jueves, enero 07, 2010

Mi vieja mula... (William Wilson y Dorian Gray)

(epitafio jamás escrito en la tumba de un procrastinador crónico)


QUE SE JODA.

Comparado con mi yo actual, mi yo futuro es despreciable. Habrá acumulado todos mis errores, distracciones y pecados, más los de mis yos intermedios. Y será culpable de la peor de las vilezas, porque no podrá dejar de reconocer todo esto como su propia culpa.

Pero...

Mi yo futuro es más sabio y más fuerte que quien escribe estas líneas. Mi yo futuro es más valiente y  más lúcido. Mi yo futuro puede hacer cualquier cosa que se proponga. Al menos eso es lo que comentan varios conocidos --no sé si suyos o míos--. Elijo creerles. Lo que evita que malgaste mi tiempo tratando de hacer un montón de cosas que de todos modos no sabría llevar a cabo tan bien como él.

domingo, diciembre 13, 2009

Entropía (Happy Holidays)

Últimamente el tipo se dedica a perder el tiempo investigando sobre el tema general del tiempo. Como el tipo es bastante sensible a las paradojas y a las ironías, no puede evitar sentirse como un perfecto idiota.

Hace unos minutos llegó a la conclusión de que el tiempo no destruye nada, pero aleja todas las cosas. O quizás las cosas se alejan solas, y tiempo es el nombre que le damos a lo que queda entre ellas.

Lo que queda es silencio.

Y como todos saben perfectamente, el silencio puede interpretarse de muchas maneras.

Todas éstas interesantes y poéticas reflexiones que, por supuesto, no alcanzan para que el tipo se sienta ni un poquito menos solo, ni un ápice menos idiota, ni un centímetro más cerca de nada ni de nadie.

En el fondo, le echa la culpa a "las Fiestas". Empieza a sospechar que estos momentos, más que ningún otro, se componen de distancias y abandonos.

sábado, noviembre 14, 2009

Vice-verso (intempestiva de pasillo número 1)

Me parece una tontería más bien lindante con la desfachatez proponer, por un lado, que la filosofía debe ser una disciplina "independiente" de más o menos cualquier otra investigación o intento de explicación en los que se afanan diariamente millones de personas, y al mismo tiempo exigir que a la filosofía se le "reconozca su espacio" en el resto de las disciplinas ("espacio" que viene estando más o menos en el medio, y siempre un escalón por encima de cualquier otra). Ahora resulta que antes de hacer un estudio epidemiológico, el bioquímico va a tener que darse una vuelta por el aula de filosofía para que le expliquen las categorías "correctas" según las cuales redactar su informe. A estos activistas desenfrenados de la "filosofía soberana" me permito formularles lo que para el resto de los mortales se trataría de una pregunta retórica: ¿no será al revés?. ¿Qué científico/a --o mejor, qué persona-- se va a negar a que le ayuden a resolver sus problemas? ¿Quién va a rechazar buenas teorías sólo porque se le ocurrieron a un/a  filósofo/a?
Gente: los "espacios" no se merecen. Se pelean, se ganan, se roban, o de última se negocian.
El cuento de la victoria moral es para los hinchas del equipo que pierde siempre. Creo que la tesis es del insigne erudito Marcelo Araujo; pero como el fútbol no es lo mío, prefiero adjudicársela a Nietzsche (que no será lo mismo, pero creo que tiene un libro con un título parecido...)

miércoles, octubre 21, 2009

Sencillas instrucciones para sonar interesante

En el post 241 de las Confesiones del amigo franco, leemos lo siguiente:
***
Qué cabrón Edmond Jabès:
"Nuestro afán de cambiar no es, las más de las veces, sino la necesidad reprimida de discambiar."
Mi tranquilidad mutante perdió el equilibrio. Ese semi-orgullo que sentía hacia mi no-permanencia en casi nada quedó bastante dolido.  

*** 
Ahora bien, que no se ofenda franco (aclaro que no conozco a Jabès), pero me parece haber encontrado cierto método detrás de ese tipo de "frases matadoras". Involucra la utilización de  expresiones del tipo "necesidad reprimida", en conjunto con el uso del prefijo "des-" frente a algún verbo cuya gramática no necesariamente admita tales manejos. Ya que estamos, podemos intentar reemplazar "afán" por algún sinónimo, y "necesidad reprimida" por alguna otra expresión más o menos indefinida. Por ejemplo:

"Nuestro afán de aprender no es, las más de las veces, sino la necesidad reprimida de desaprender."

Pero se pueden obtener interesantes variaciones, reemplazando la forma infinitiva por alguna sustantivación que más o menos venga al caso (agregar adjetivos a gusto). Ejemplos:

"Nuestro afán de paz no es, las más de las veces, sino la necesidad reprimida de hacer la guerra."

"Nuestro afán de afecto no es, las más de las veces, sino la necesidad reprimida de desapego."


"Nuestro afán de control no es, las más de las veces, sino el anhelo reprimido de precipitarnos a las profundidades del caos."


"Nuestra búsqueda de la felicidad no es, las más de las veces, sino la necesidad reprimida de ser infelices."

"Nuestra preocupación por los demás no es, las más de las veces, sino la necesidad reprimida de dar rienda suelta a nuestro egoísmo."

"Nuestro afán de igualdad no es, las más de las veces, sino el anhelo inconfesable de dominación."


Con este sencillo método podremos hacer las delicias de nuestros conocidos, embelesando a más de una desprevenida damisela y poniendo en "jaque metafísico" a más de un comedido polemista.
Advertencia: cuando intuyamos que nuestras expresiones comienzan a sonar sospechosamente parecidas a las de algún pensador francés (o posiblemente alemán), lo recomendable es suspender todo el ejercicio y dedicarnos a buscar la cita exacta. Ésto nos permitirá evitar el incómodo plagio involuntario, y además podremos apelar al argumento por autoridad (mientras tanto, como quien no quiere la cosa, haremos gala de nuestra irreprochable erudición enciclopédica).

martes, octubre 20, 2009

Quine y la biblioteca de Babel (comentario innecesario)

El post anterior consiste en mi modestísima pero esforzada traducción de un texto de Quine que encontré hace pocas horas (me fue imposible dar con una versión en castellano).
En el artículo se proyecta una Biblioteca de Babel mucho más eficiente que la de Borges. O todo lo contrario.
Creo que la intuición es la misma en ambos autores, y el efecto (al menos en mi experiencia) es completamente análogo.
Evidentemente, Borges se expresa como un escritor, y Quine se expresa como un lógico.
Aunque al fin y al cabo no parece tan difícil demostrar que en ambos textos --como en cualquier otro-- uno termina leyendo lo que quiere.
O lo que puede...

miércoles, octubre 14, 2009

De Inquisiciones Cruzadas ("Estamos en problemas")

Hace poco que se me ocurrió la gracia del otro blog, y ya estoy teniendo problemas. Este video (que me recomendó franco) está muy "relacionado con la filosofía", pero no se me ocurre ningún comentario realmente "filosófico" al respecto, así que lo publico acá.
Algo que sí se me ocurre, aunque no sepa cómo argumentar al respecto, es que nadie está a salvo de la pelotudez (Wittgenstein y Deleuze incluidos, por supuesto). Y también que me parece que se ha perdido ese "gran estilo" de bardeo, del que eran perfectamente capaces un Schopenhauer o un Nietzsche. Ahora hay insultos disfrazados o peor aún, desganados. Diatribas histéricas pero sin gracia; o bien "irónicas" (e interminables) exposiciones de las falacias más evidentes de los argumentos contrarios. Cualquiera diría que para estas fechas deberíamos haber ganado en tolerancia tanto como deberíamos haber perdido en solemnidades ridículas... Cualquiera estaría equivocado...


Como paliativo de tanta solemnidad, recomiendo esta línea de figuras de acción basada en los Grandes Filósofos de la Historia. Cuando me haga un tiempito traduzco las descripciones (están en inglés). Baste decir que no falta el "Arrogante" Aristóteles, ni el "Vengativo" Wittgenstein, pasando por el "Terrible" Agustín, o el "Peligroso" Descartes. Pasen y vean.

martes, octubre 13, 2009

Ubicuidad del naufragio (insularidad y misterios)

 Nunca falta quien pregunta:

¿Todo hombre es una isla?

¿En qué improbable paraje batallan Ralph y Jack?

¿A qué le teme Robinson Crusoe?

¿Qué carajo significa res extensa?

Y por último (y sé que esto es lo que más les interesa):
¿Dónde se estrelló el vuelo 815?


Pues bien, ABC tiene una teoría...




Dejo links a un par de comentarios online (aunque recomiendo tomarse el trabajo de leer la novela):
PD: no se preocupen, no hay spoilers.

Blog nuevo

Al parecer existe un cierto consenso sobre el hecho de que ningún blogger decente debería conformarse con una sola publicación. De eso, y también de mis ganas de publicar cosas "más directamente relacionadas con la filosofía", nace este flamante bodrio. Como corresponde, lleva un título --y una ilustración-- lo suficientemente crípticos como para mantener la apariencia de cierto misterio o de cierta erudición. Como corresponde, carece de cualquier contenido que pueda considerarse siquiera remotamente interesante para el internauta de hoy. También se ajusta a la política de reciclar posts que ya aparecieron en este blog, bajo la poco convincente justificación de que mantienen alguna relación con mis intereses filosóficos.
Espero poder seguir publicando en ambos, aunque probablemente de manera todavía más esporádica y errática que hasta ahora.
(Para una excusa que se pretende más seria que la presente, ver Sobre este blog, en el susodicho engendro virtual.)
Saludos, y mis disculpas por adelantado (después no digan que no les avisé)...

viernes, octubre 02, 2009

Adversus Posmodernos

Una cosa es dar muestras de saludable escepticismo ante quien alegremente declara poseer La Explicación de Todo --siempre convenientemente alejada de esos molestos "detalles" cotidianos, más o menos problemáticos para cualquier explicación--, y otra muy distinta es condenar todo intento de sistematización, toda búsqueda de unificación y coherencia en una explicación racional. Personalmente, tengo la impresión de que el proyecto no es condenable en sí mismo.
En lo que sigue, enumeraré algunos de los cargos que se le imputan y, desde el punto de vista de los acusados, intentaré mostrar que no se sostienen.

Acusación 1
La realidad misma no se puede sistematizar (unificar coherentemente), porque la realidad misma es múltiple, fragmentaria, contradictoria.
Pero entonces resulta que todo lo que se nos aparece como relativamente sistemático es una ilusión, y no se relaciona de ningún modo con la realidad misma (y ni siquiera es parte de ella). Es difícil ver qué puede objetársele a una actividad tan inofensiva.

Acusación 2
Se sostiene como prueba contra tales esfuerzos el que no hayan alcanzado aún una sistematización "total"*. Se toma esto como evidencia de que todo el proyecto es imposible.
Pero esto depende del supuesto de que hay algo sistemático, coherente y unitario, que justificaría nuestros desvelos, si no fuera porque resulta inaccesible para nosotros por principio. Aquí, parece que la realidad misma ya no es ni fragmentaria, ni múltiple, ni contradictoria. O bien, ya no es la realidad misma lo que se supone que deberíamos intentar alcanzar (o explicar). Lo que nos lleva al siguiente cargo:

Acusación 3
Se acusa a todo el proyecto (en cualquiera de sus formas) de ser fundamentalmente inútil. De manera similar al caso anterior, ésto sólo se sostiene si el proyecto es un medio para determinado fin, y si se trata en cualquiera de los casos de un medio necesariamente inadecuado para alcanzar dicho fin.
Ahora bien, decir que cualquier proyecto de sistematización es inútil (es un mal medio) implica aceptar un solo fin con el cual comparar la posible adecuación de cada uno de ellos. Tamaño juicio supone, además, que quien lo emite ya conoce ese fin (de otra manera, mal podría compararlo con cosa alguna). Pero, podemos preguntar ¿qué daño hacen nuestros esfuerzos a tan sabio juez? ¿Y qué significa "inútil" en boca del tal juez?
Por último, si se quisiera tomar en serio alguno de los cargos anteriores, habría que sostener que ese fin, o bien no se relaciona con nuestro proyecto, o bien no se relaciona con (ni pertenece a, ni se identifica con) la realidad misma --sea lo que sea que a estas alturas entendamos por tan remanida expresión--. Si se elige la primera opción, nada se nos puede reprochar. Si se opta por la segunda, la acusación carece de punto de apoyo: ya no hay desde dónde reprocharnos nada.

*Recordemos que lo que nos hace sospechar de las autoproclamadas sistematizaciones definitivas o absolutas es precisamente el hecho de que la realidad misma parece apresurarse a contradecirlas a la menor oportunidad.

viernes, septiembre 25, 2009

(Con)texto, perspectivas y otras (des)ilusiones ópticas

Taryn Simon es norteamericana y fotógrafa. En este video nos enteramos de que, además, domina el arte de la conferencia. Sus fotos no hablan por sí solas, o hablan de otra cosa, de ahí el texto que las acompaña. Parte de eso está en esta conferencia, que es una obra maestra a la cual recomiendo prestar mucha atención. Para quienes no entiendan inglés, le puse subtítulos. Y para quienes sí entiendan, les aclaro que traté de hacer mi mejor esfuerzo, y de paso les pido algo de misericordia (es mi primera vez!, "it´s my first day!" ;=)
(acá va el link con la fuente y el video original en inglés)

...para las conexiones más lentas, mi consejo es poner el video en Pausa,
esperar que cargue del todo, y recién después volver a apretar Play.
Si a alguien le falta el plugin para verlo online,(o no llega a leer los subtítulos),
también se puede
descargar el video(.avi) directamente.