Miran al costado. Miran hacia arriba. Sospechan felicidad, ligereza, maravillas. Imperdonable afrenta, intolerable amenaza. Organizan (es una manera de decir) su justiciera revuelta. Intrincadas parábolas de barro y de bosta ennegrecen las alturas, tramando la impenetrable muralla que avanza hasta cubrir su piel, sus ojos, sus oídos, su nariz. Finalmente empiezan a tragar, y están contentos. El Universo despliega la dimensión exacta de ese ensordecedor frenesí pegajoso que es patrimonio exclusivo de su raza. Laten victoriosos, invencibles, inexpugnables.
Esto sucede muchas veces, acaso desde siempre. O así lo interpretan los extranjeros -seres cuya posibilidad sólo atraviesa la conciencia de los Yahoos en la forma de un grito corto y áspero, un afilado gesto de terror que en su idioma equivale a 'enemigo' o 'no-yo' (las formas plurales les son desconocidas).
martes, abril 01, 2014
domingo, marzo 30, 2014
Constante más allá de...
Defina 'amor'
en tres palabras, dijo.
- 'Hay cosas peores'.
en tres palabras, dijo.
- 'Hay cosas peores'.
De las paradójicas y limitadas formas del éxito
Hoy, como ayer, perseveran los eternos, los invencibles, los incorruptibles corruptores, los porfiados, los mortales, los siesterísimos discípulos del Jardín.
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viernes, marzo 14, 2014
Atendible suspicacia de un cronopio
Inútil fatigar diccionarios y enciclopedias... ¿Qué caprichosa o siniestra conjura nos despoja del indispensable vocablo "siestología"?
sábado, febrero 22, 2014
Naturaleza humana y géneros literarios
«Sólo podemos confiar en una autobiografía en la que conste alguna revelación vergonzosa. Un hombre que nos ofrece una buena imagen de sí mismo probablemente está mintiendo, porque cualquier vida vista desde adentro es simplemente una serie de derrotas.»
Autobiography is only to be trusted when it reveals something disgraceful. A man who gives a good account of himself is probably lying, since any life when viewed from the inside is simply a series of defeats.
Look Around (Sin ir más lejos...)
Fundamentalistas del tedio. Talibanes de la mediocridad. Eternos mártires -y ejecutores- de la más inane y rutinaria hipocresía. Monumentales próceres de la torpeza inmarcesible y la banalidad inexorable. Orgullosos progenitores de las más grises vastedades del absurdo. Anuladores del tiempo. Incontables Primeros Emperadores.
(Usted dirá que exagero. Pero que los hay, los hay.)
(Usted dirá que exagero. Pero que los hay, los hay.)
domingo, diciembre 15, 2013
The Whole of Religion (Él)
El tipo es incapaz de calcular cuánto tiempo hace que Mr. García Moreno es parte de su vida.
Intenta un sencillo experimento. Recuerda perfectamente cuál fue el primer libro que leyó, pero no podría indicar cuál fue el primer tema de Charly que se cruzó en su camino. Sospecha (vagamente) que Natalio Ruiz acaparó sus tardes desde mucho antes de que el feroz misterio de Shere Khan iluminara -para siempre- el silencio de sus noches infantiles.
Lo incómodo de la situación -se dice el tipo, porque hoy anda 'reflexivo', y pretencioso- es que hace casi imposible determinar si este temible fabricante de mentiras posee algún privilegiado acceso a mis más inconfesables manías y esperanzas, o si es esa misma arbitraria biografía la que no me ha dejado otra opción que descifrar cada uno de sus confusos episodios a partir de tan implacables coordenadas.
[http://goo.gl/WX1jHz]
martes, diciembre 03, 2013
El problema con la sinceridad
A veces al tipo le dan ganas de hacerse oír, de hacerse ver.
Si tuviera una audiencia, si alguien prestara atención (por una vez), al fin podría confesar que no se le ocurre absolutamente nada que decir.
Si tuviera una audiencia, si alguien prestara atención (por una vez), al fin podría confesar que no se le ocurre absolutamente nada que decir.
sábado, noviembre 30, 2013
Frequently Asked Questions
Valentin Ibarra preguntó: «De todos los villanos de tu infancia, ¿cuál siempre quisiste ser?»
Como la serie nunca terminó (los juguetes no se vendían lo suficientemente bien), nunca conoció la derrota final, y podemos imaginarlo reinando sobre un mundo completamente verde, despiadado, hermoso; un cosmos finalmente libre del incordio de los humanos, purgado de su dudoso sentido de la moda y la lealtad, depurado de todos sus estúpidos, sentimentales proyectos.
Mi respuesta:
Saw Boss/Discord.
Un personaje trágico, heroico, orgulloso, prometeico, que apareció en una serie que casi nadie vio. El primero y más perfecto de una raza de mutantes vegetales sin raíces, con improbables pero desarrolladísimas sinapsis (unos bichos terribles que, inexplicablemente, también eran una especie de transformers). Saw Boss (bautizado "Jefe Saw" en la versión que vi yo, y que otros llaman "Discord") puede controlar las oscuras fuerzas del reino vegetal (habla con las plantas sin mover la boca, pero a él le hacen caso), y es un estratega implacable. No tiene padre, o, más bien, es hijo accidental del mismo padre que su archienemigo y pseudohermano (un tal Jayce, ancestro conjetural de Justin Bieber, adicto a las hombreras y otras ochentosas ridiculeces). Solitario, como todos los tiranos, Discord está condenado a soportar la inepcia y la debilidad de sus subordinados congéneres. Su poder es incalculable, pero está sujeto a ciertos inevitables límites; por ejemplo, a pesar de sus nobles esfuerzos, es incapaz de esconder su irritación ante los absurdos traumas y las sensibleras correrías de los humanos.Como la serie nunca terminó (los juguetes no se vendían lo suficientemente bien), nunca conoció la derrota final, y podemos imaginarlo reinando sobre un mundo completamente verde, despiadado, hermoso; un cosmos finalmente libre del incordio de los humanos, purgado de su dudoso sentido de la moda y la lealtad, depurado de todos sus estúpidos, sentimentales proyectos.
sábado, noviembre 09, 2013
In a nutshell

Our ancestors imagined that this blue vault was really what the eye would lead them to believe it to be; but, as Voltaire remarks, this is about as reasonable as if a silk-worm took his web for the limits of the universe.
If a man, holding a belief which he was taught in childhood or persuaded of afterwards, keeps down and pushes away any doubts which arise about it in his mind, purposely avoids the reading of books and the company of men that call into question or discuss it, and regards as impious those questions which cannot easily be asked without disturbing it – the life of that man is one long sin against mankind.
(William Clifford)
Si un hombre, que alberga determinada creencia que le fuera enseñada cuando niño o de la que ha sido persuadido a lo largo de su vida, esconde y aparta las dudas que al respecto pudieran surgir en su mente, si voluntariamente rehuye la lectura de libros o la compañía de personas que pudieran cuestionar o discutir esa creencia, y si considera impía cualquier pregunta que no pueda ser formulada sin perturbarla – la vida de ese hombre no es más que un extenso pecado contra la humanidad.
viernes, noviembre 01, 2013
Por otro nombre... (Abendstern, Héspero, Lucifer y su prole)
Es bastante común oír hablar de "honestidad intelectual", pero "coraje intelectual" es algo que no se escucha tan seguido. Una posible explicación es que se trate de la misma (improbable) virtud.
viernes, octubre 11, 2013
Urbanidades
Entre los hombres de letras de tradición más o menos anglosajona hay una especie de cholulismo del ingenio*. Es una actitud bastante estúpida.
Entre los intelectuales de inclinación más bien germánica (erudita, grave, "académica"... a fin de cuentas, sacerdotal) prevalece un abierto desprecio por ese tipo de frivolidades. Es una actitud más estúpida todavía.
Entre los intelectuales de inclinación más bien germánica (erudita, grave, "académica"... a fin de cuentas, sacerdotal) prevalece un abierto desprecio por ese tipo de frivolidades. Es una actitud más estúpida todavía.
* Aquí la RAE dictamina "ingeniosidad", que es más exacto y más horrible.
"Cholulismo" es un engendro completamente rioplatense.
Refutación de la utopía
Lo peor de los imbéciles es que en el fondo solo generan tristeza.
Lo peor de la tristeza es que apaga la sana furia homicida.
La justicia es una imposibilidad psicológica.
Lo peor de la tristeza es que apaga la sana furia homicida.
La justicia es una imposibilidad psicológica.
miércoles, octubre 02, 2013
Todos putas (Estallando contra las ingles)
Finge. El lector finge. Finge erudición y, quizás, interés.
(escribe el Negro)
No sé más, Axto murió en mitad de una palabra. Me acuerdo de la palabra: sonrisa.*
(refiere Minos)
No sé más, Axto murió en mitad de una palabra. Me acuerdo de la palabra: sonrisa.*
(refiere Minos)
El lector (los lectores) somos todos putas. Somos como esa mina que fanfarronea con las amigas, abundando en detalles sobre las fantásticas (dolorosas) dimensiones de su 'relación actual'.
"Ahí como lo ves, esto que estoy leyendo, no sabés cómo te deja..."
No se salva nadie.
Y no hay moralejas.
*Aunque (porque) algunos lectores -hay que reconocerlo- tienen estilo, tienen "pegada".
viernes, septiembre 20, 2013
Oasis (Dos estrictas fechas)
La raza de los Eruditos (subespecie de los Diletantes que se distingue por su implacable falta de imaginación e inteligencia) acostumbra pasar sus horas discutiendo sobre 'El Canon' y otros temas no menos apremiantes (que también disfrutan pronunciar con mayúsculas). Es un laburo como cualquier otro. Una respuesta adaptativa más. Y es también, quizá, una de las formas del Infierno.
Por puro hastío, por la justificada sensación de culpa y de insoportable complicidad, hay quienes decidimos huir hacia las vastas -las intrincadas, escarpadas, lúbricas- entrañas de las bibliotecas (y toda biblioteca es 'virtual'). Nos dan la bienvenida los muertos, los desesperados, los ecos de nuestros propios pasos que no dejan de recordarnos lo profundo del silencio que nos envuelve.
Eso es lo que (tentativamente) bautizamos con el nombre de felicidad: cuando ya no nos disculpamos por haber dejado de pedir perdón...
Por puro hastío, por la justificada sensación de culpa y de insoportable complicidad, hay quienes decidimos huir hacia las vastas -las intrincadas, escarpadas, lúbricas- entrañas de las bibliotecas (y toda biblioteca es 'virtual'). Nos dan la bienvenida los muertos, los desesperados, los ecos de nuestros propios pasos que no dejan de recordarnos lo profundo del silencio que nos envuelve.
Eso es lo que (tentativamente) bautizamos con el nombre de felicidad: cuando ya no nos disculpamos por haber dejado de pedir perdón...
...
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lunes, septiembre 16, 2013
Timing (Everything, Nothing and the space in between)
'He's quite a character', they said.
'Indeed I am. And you can call me Bartleby.'
(Yeah, that would have been proper a reply! That would have showed them!)
Of course, he preferred not to.
miércoles, septiembre 11, 2013
Póstuma victoria de San David
«Mas, afortunadamente, sucede que, ya que la razón es incapaz de disipar estas nubes, la naturaleza por sí misma se basta para este propósito y me cura de esta melancolía y delirio filosófico, ya relajando esta tendencia del espíritu o ya por alguna llamada o impresión vivaz de mis sentidos, que hace olvidar estas quimeras. Como, echo una partida de ajedrez, converso, me divierto con mis amigos, y cuando después de tres o cuatro horas de diversión vuelvo a estas especulaciones, me parecen tan frías, violentas y ridículas, que no me siento con ánimos de penetrar más adelante en ellas.»
(Hume, David. Tratado de la Naturaleza Humana, Libro 1, Parte 4, Sección 7.)
«A pesar de mi amistad con el prof. Reid y con el dr. Beattie, que a veces pienso que han hecho trizas la telaraña de escepticismo entretejida por el señor Hume, con frecuencia sigo sintiendo esa fascinada inquietud que inspiran las dudas del señor Hume, sin contar mi incapacidad de disiparlas por medio de la lógica y la metafísica. Quise que el prof. Kant me aclarase cómo había rebatido al señor Hume. "Señor -dijo-, la verdadera metafísica de la vida está en el buen comer y beber. La filosofía escolástica, por el contrario, interfiere en la digestión al bombear la sangre al cerebro en el momento en que más necesaria es en el estómago, así que tengo por máxima vital no considerar temas especulativos mientras se almuerza." No había tenido noticia de la muerte del señor Hume, cosa que le apenó cuando le relaté que el pobre David había muerto a causa de un reflujo y mofándose de la religión hasta el final. En vano traté de sonsacarle su postura sobre la libertad y la necesidad, sobre la inmaterialidad del alma, sobre los espectros y la clarividencia. No se prestó. Tenía que hacer la digestión.»
(Boswell, James. James Boswell visita al Profesor Kant. 2012, Segovia: ed. La Uña Rota. Trad. Miguel Martínez-Lage. p. 37)
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viernes, agosto 02, 2013
Martirologio
Cualquier boludo es doctor. Peor, cualquier boludo es hijo de doctor. Todos los días alguien se recibe de Joven Promesa de la Literatura Contemporánea (qué importa que le tome unos cuarenta añitos).
Como le decía, cualquier imbécil publica su novelita. Y si es de 'Letras', ya tendrá un par de reseñas aseguradas y el comienzo de una 'carrera': su sólido futuro de horas pagadas por el estado y algún que otro taller de 'escritura creativa' para completar el ingreso (porque el mecenazgo familiar tiene la mala costumbre de decaer hasta límites intolerables y el tipo, que al fin y al cabo es un intelectual, no tiene la culpa de tener un estómago delicado). No dejará de cumplir con su deber, con su importante labor social y humanitaria, no dejará de preocuparse por los Grandes Problemas de la Humanidad. Con algo de práctica, logrará dedicarse a vivir atormentado (entre vinito y vinito, claro está). Tendrá las mesas redondas, los congresos, la respetable consideración de alguno de esos 'círculos' en los que es fácil hacerse un nombre a fuerza de no levantar la perdiz (siempre que uno sepa cobrar favores).
Con el tiempo, estará muerto, y los críticos por fin tendrán acceso a lo que se llama una 'obra'.
Después, también tenés algunas personas que se dedican a vivir.
En resumen, tenés gente que vale la pena. No publican. No se indignan. No se resignan. No se hacen ilusiones. Los catálogos ignoran sus nombres y sus amigos no los envidian tanto como debieran. Ellos, tranquilos (o a las apuradas, según el día), preparan otro mate (otro café). Comprenden que la posteridad nunca rescató a nadie. Sospechan -sin demasiada convicción- que los sacerdotes jamás conocerán brindis sinceros. Aunque, llegado el caso, la verdad es que prefieren pensar en otras cosas.
Esos son los tipos que es indispensable leer.
Como le decía, cualquier imbécil publica su novelita. Y si es de 'Letras', ya tendrá un par de reseñas aseguradas y el comienzo de una 'carrera': su sólido futuro de horas pagadas por el estado y algún que otro taller de 'escritura creativa' para completar el ingreso (porque el mecenazgo familiar tiene la mala costumbre de decaer hasta límites intolerables y el tipo, que al fin y al cabo es un intelectual, no tiene la culpa de tener un estómago delicado). No dejará de cumplir con su deber, con su importante labor social y humanitaria, no dejará de preocuparse por los Grandes Problemas de la Humanidad. Con algo de práctica, logrará dedicarse a vivir atormentado (entre vinito y vinito, claro está). Tendrá las mesas redondas, los congresos, la respetable consideración de alguno de esos 'círculos' en los que es fácil hacerse un nombre a fuerza de no levantar la perdiz (siempre que uno sepa cobrar favores).
Con el tiempo, estará muerto, y los críticos por fin tendrán acceso a lo que se llama una 'obra'.
Después, también tenés algunas personas que se dedican a vivir.
En resumen, tenés gente que vale la pena. No publican. No se indignan. No se resignan. No se hacen ilusiones. Los catálogos ignoran sus nombres y sus amigos no los envidian tanto como debieran. Ellos, tranquilos (o a las apuradas, según el día), preparan otro mate (otro café). Comprenden que la posteridad nunca rescató a nadie. Sospechan -sin demasiada convicción- que los sacerdotes jamás conocerán brindis sinceros. Aunque, llegado el caso, la verdad es que prefieren pensar en otras cosas.
Esos son los tipos que es indispensable leer.
domingo, julio 14, 2013
Spoiler Alert (Bestias del cálido Sur)
Un niño, (cualquier niño) intuye a veces que -sin ayuda, culpa ni mérito de nadie- él (ella) es perfectamente capaz de abismar el universo. Entiende que un berrinche es suficiente para desconectarlo de la tenue historia, para marchitar el recuerdo de cualquier caricia. Cualquier sueño a medias recordado (y todos los niños se saben responsables de sus sueños) termina por trastocar el esquema de las constelaciones, dispersa las fugaces tibiezas y mutila cada una de las inexplicables lealtades cotidianas.
Un buen día (o un mal rato de cada día) todo niño aprende a dejarse de niñerías.
Un buen día, decíamos, a puro golpe de silencio y de calmada orfandad, libera el apocalipsis y la tormenta, y se sienta a mirar desde la orilla. Un mal rato de cada día, decíamos, cada niño cultiva (o inventa) el inocente, el perverso, el luminoso orgullo de saberse parte de esas mismas devastadoras potencias que darán muerte a todo lo que conoce.
Mientras tanto, sigue esquivando los golpes -por reflejo, por pura costumbre. Con la ignorancia, el cansancio y el inagotable asombro de un dios pretérito, contempla, imita y hasta comparte las difusas violencias y las explosivas alegrías de sus mayores. Minuciosamente repite (y adultera) los rituales de la tribu -quizás también por costumbre, por piedad, por no agraviar a esos desvalidos gigantes que se imaginan responsables de su existencia.
Y es eso lo que, a grandes rasgos, estos bichos llaman crecer (o estar vivo).
(Y ese es más o menos el tipo de cosas por las que se interesan los científicos del futuro)
Beasts of the Southern Wild (Benh Zeitlin - 2012)
http://200peliculas.tumblr.com/post/36391443166/332-beasts-of-the-southern-wild-benh-zeitlin
http://es.wikipedia.org/wiki/Beasts_of_the_Southern_Wild
Y dice Luisito:
Quien, con comprensión, oiga gritar a un niño, sabrá que allí dormitan otras fuerzas anímicas, terribles, distintas de las que se suponen. Profunda rabia y dolor y deseo de devastación.
Wittgenstein, Ludwig (1995) Aforismos. Cultura y Valor. Madrid: Espasa Calpe. (p.32)
Un buen día (o un mal rato de cada día) todo niño aprende a dejarse de niñerías.
Un buen día, decíamos, a puro golpe de silencio y de calmada orfandad, libera el apocalipsis y la tormenta, y se sienta a mirar desde la orilla. Un mal rato de cada día, decíamos, cada niño cultiva (o inventa) el inocente, el perverso, el luminoso orgullo de saberse parte de esas mismas devastadoras potencias que darán muerte a todo lo que conoce.
Mientras tanto, sigue esquivando los golpes -por reflejo, por pura costumbre. Con la ignorancia, el cansancio y el inagotable asombro de un dios pretérito, contempla, imita y hasta comparte las difusas violencias y las explosivas alegrías de sus mayores. Minuciosamente repite (y adultera) los rituales de la tribu -quizás también por costumbre, por piedad, por no agraviar a esos desvalidos gigantes que se imaginan responsables de su existencia.
Y es eso lo que, a grandes rasgos, estos bichos llaman crecer (o estar vivo).
(Y ese es más o menos el tipo de cosas por las que se interesan los científicos del futuro)
http://200peliculas.tumblr.com/post/36391443166/332-beasts-of-the-southern-wild-benh-zeitlin
http://es.wikipedia.org/wiki/Beasts_of_the_Southern_Wild
Y dice Luisito:
Quien, con comprensión, oiga gritar a un niño, sabrá que allí dormitan otras fuerzas anímicas, terribles, distintas de las que se suponen. Profunda rabia y dolor y deseo de devastación.
Wittgenstein, Ludwig (1995) Aforismos. Cultura y Valor. Madrid: Espasa Calpe. (p.32)
viernes, abril 05, 2013
Homo Economicus (trompada prohibida)
Para el tipo hablar es un trabajo, escuchar es un trabajo, leer es un trabajo, escribir es un trabajo. Sonreír es la peor parte del trabajo. No está bien pago, pero en estos tiempos no hay mucho para elegir.
A principios de mes, si está de ánimos, el tipo se las arregla para que alguien le hable, lo escuche, le escriba, le sonría (previa erogación de su parte, claro está).
Cuando le preguntan por qué no sonríe más, por qué no dice nada, por qué no se deja de tristezas y amarguras -cuando le preguntan por qué no hace nada de su vida, por qué no se dedica a ser feliz de una vez por todas, por qué no se hace cura o revolucionario o mártir o profeta- el tipo saca el talonario y pregunta cuánto hay.
A principios de mes, si está de ánimos, el tipo se las arregla para que alguien le hable, lo escuche, le escriba, le sonría (previa erogación de su parte, claro está).
Cuando le preguntan por qué no sonríe más, por qué no dice nada, por qué no se deja de tristezas y amarguras -cuando le preguntan por qué no hace nada de su vida, por qué no se dedica a ser feliz de una vez por todas, por qué no se hace cura o revolucionario o mártir o profeta- el tipo saca el talonario y pregunta cuánto hay.
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