sábado, febrero 24, 2007

Haikus del tiempo

a

Sobrevivimos
tragando tiempos muertos
que nunca matan.

b

Y es que hay praderas
y sol y mares tibios;
pero no acá.

c

Y es que hay estrellas
y luna tibia y nuestra
pero no ahora.

d

Una vez más
el río que no vuelve
pero empantana.

e

(Cursilerías
mal gusto y más vergüenzas
que ya no escondo)

f

Y al fin tu risa
y el eco de tu risa
que amanecían.

g

Después de todo
nadie se queja tanto
después de todo.

miércoles, febrero 21, 2007

Gracias

y poco más que decir... Gracias por aquello y por esto (y por todo lo demás).
No voy a decir que tenés razón, jaja (en realidad...). Pero estoy absolutamente de acuerdo con vos.
Un abrazo y perdón al resto de los que visitan el blog.

martes, enero 30, 2007

Bienvenido a Ningún Lugar

Éste pibe no sabe en lo que se mete. Espero que disfruten de la página, y espero que no se enoje por este link.
Se agradecen los comentarios, pero al que se haga el vivo le espera una muerte lenta y dolorosa (es el blog mi hermano, que es mejor persona que la mayoría de nosotros, y además es muy inteligente --otra vez, más que la mayoría de nosotros--).

http://delirios-y-algo-mas2.blogspot.com/


PD: Se vale criticar la ortografía, eso sí (conseguite un corrector, chabón!)

Muchas Gracias

...por los comentarios. (no entendí ese que me mandó una nota de M. E. Walsh, pero igual estaba buena y también le agradezco)

lunes, enero 29, 2007

Biografía

Era todo un caso este Juancito. Entre hipos y lamentos de borracho viejo apuraba trago largo de cicuta y repetía: "es inútil, cualquier proyecto de suicidio que se nos ocurra emprender no puede menos que tomarnos toda la vida".
Y así transcurría su existencia.
Hasta que dejó de transcurrir, por supuesto, aproximadamente siete minutos después.

miércoles, enero 24, 2007

Ni lo pienses (Nevermind)

(Otros lo dijeron antes con más gracia y con más exactitud.
Pero ni ustedes ni yo estamos aquí por gracia de la exacta virtud.)

Y es que no saben, no sabemos.
Es el misterio
que no hay
y lo que hay
de esta embriaguez idiota.

Y estos colores y ese olor a vida y esta cosquilla tibia que nunca es suficiente.

Y tanto aire allí afuera

y tanto sol ajeno y tantas cosas que eran mías y
tanto
tanto
tanto
que ya casi ni recuerdo.

Casi.
No tanto
como me gustaría.

Quien pudiera dejar una melodía de epìtafio,
una áspera caricia de legado.
Quien fuera virtuoso
de la nota suicida
y dulce duende
y gris marea

Quien pudiera dejar por un momento
de soñar con ese alguien que no existe
y que lo quiere
y que lo sueña
y que no existe

y que no existe

y que no existe

y que no existe

y que no existe

y que no existe

y que no existe

y que no existe

y que no existe

y que no existe

y que no existe

y que no existe

y punto.

domingo, enero 14, 2007

Ese Grandísimo Hijo de Puta (y Yo)

Hay una pequeña partecita de cada uno de nosotros que es siempre un grandísimo hijo de puta. Es justamente esa partecita que no se deja ver ni tampoco olvidar, que molesta siempre y desde siempre. Es ese fuelle idiota que a cada rato nos comprime el pecho para expandirlo luego, lleno de oxígeno, miedos y esperanzas.

Es ese licor infecto que se nos mezcla en las luces de la mañana y nos depara extáticas náuseas de comunión con el Universo; ese veneno que nos emborracha tanto que creemos habernos encontrado a nosotros mismos, o creemos haber sido encontrados al fin, lejanamente descubiertos. Por una vez, nos sabemos tan profundamente conquistables y colonizables como cualquier paraíso (y tan vastos, y tan llenos de misterio y de horizontes, de mosquitos, de guerras, de pasiones, de pantanos, de sapos y supersticiones, de tibia sangre y de monstruos y de abismos y de tedio y plenitudes, de infinitos y trivialidades, de extensas y torpes llanuras y enumeraciones)

Ese hijo de puta ya me debe unas cuantas. Por lo pronto resiste al sueño, al tabaco, al alcohol, el hambre, el cansancio, el calor, el desamparo, las depresiones y otras nocivas formas de exceso. Empiezo a pensar que la contienda está perdida. Voy a tener que dedicarme a encontrar nuevas tácticas de ataque. O ir resignándome a redactar de una vez por todas esa tregua tan temida (que sé muy bien ni él ni yo sabremos respetar).

jueves, enero 11, 2007

Sobre Heidegger

Cómo ser monotemático, pero exitoso. Fácil: hable usted siempre de lo mismo, pero ponga cuidado en que nadie entienda exactemente de qué está hablando. Si alguien protesta que no le entiende, le será a usted muy sencillo indignarse y exclamar: "¡Cómo puede ser! ¡Si hace veinte años que vengo hablando de lo mismo!"

sábado, enero 06, 2007

El impaciente (con la pelota a otra parte)

Hay gente que no espera a que su interlocutor termine de hablar para decir lo suyo. Puede darse el caso, por supuesto, de que las buenas costumbres, el pudor o los menos sutiles coscorrones de la infancia le hayan enseñado a callarse la boca ante la parrafada ajena. Lo cual no impide al impaciente regodearse en dar forma a esa aguda réplica que nadie le pidió y que nadie muy probablemente nadie está interesado en conocer. En esos momentos es incapaz de escuchar más que como de reojo, tomando notas para completar su brillante e inapelable refutación. En los casos más graves, el impaciente reacciona ante otras formas de discurso, como por ejemplo libros, películas, artículos periodísticos, actitudes, etc. Hay impacientes que no se amedrentan ante comunicados, leyes, costumbres o inclusos signos divinos. Si existe un Dios, y ese dios intenta comunicarle algo, el impaciente tendrá algo que replicar. Incluso estando en silencio, el impaciente no se calla nunca, es un fastidio hasta para todos los que lo conocen e incluso para los que menos los conocen, es decir hasta para sí mismo.
El mío es justamente uno de esos casos sin esperanza. Y este blog es el síntoma más evidente de esa (acaso no tan) curiosa afección.

Es por eso que cuando Juan Sasturain se despacha con una ambigua apología de eso que no se sabe muy bien qué es y que por estas regiones se denomina con la palabra fútbol (o, más precisamente "pasión futbolera" y otras expresiones afines) no puedo esperar a terminar de leer el artículo para ponerme a escribir esto.
Aclaremos desde el vamos que no me gusta ni me interesa la práctica o la contemplación de ese deporte en particular. Y no, no existen argumentos para justificar mi aversión a tan popular pasatiempo --mejor dicho, se me ocurren miles, todos ellos exactamente igual de irrelevantes--. Dicho lo cual, quiero dedicarme al artículo.
El autor plantea la antigua y aburridísima discusión futbolera-antifutbolera y llega a la conclusión de que los argumentos de ambos bandos son equivalentes. Parece concluir que no hay razones que apoyen un ataque o una defensa del fenómeno del fútbol (chocolate por la noticia!), pero en la práctica plantea una defensa de hecho. Es claro que el tipo se ocupa más de atacar a los antifutboleros que del fútbol en sí. Pero pasemos al desarrollo de tremenda tontería circular. Para el tipo da lo mismo "groseramente hablando", ver un partido de fútbol qeu asistir al teatro o leer una novela. Dice que "la misma sensación de extrañeza y sinsentido" que produce la observación y descripción "objetiva" del fenómeno del fútbol aparece ante la observación análoga de cualquier otra actividad humana. Lo cual no deja de ser tan cierto como irrelevante. La prueba está en el último parrafo, que transcribo:

"La experiencia futbolera tiene -para el que pueda o quiera- con qué alimentar la aventura la aventura personal de inventarse un sentido."

O sea, según sus propias palabras, más o menos lo mismo que cualquier otra experiencia. Si el fútbol es, como él dice "indefinible", no será también, por paradójico que parezca, indefendible por definición?
Cualquier hijo de vecino declara la importancia de una saludable falta de prejuicios, (pocos se ponen a reflexionar que eso es imposible y hasta inconcebible). Claro que un troglodita prejuicioso como yo es políticamente incorrecto y no sabe nada de nada, y un tipo al que no le gusta el fútbol es seguramente un maricón o un retrasado mental*, eso lo sabe cualquiera. Será por eso que desde mi oscura caverna no me resigno a aceptar ese atajo posmoderno que quiere "inventar un sentido" para esquivar el verdadero trabajo de buscar un sentido. Mi obtusa arrogancia me lleva incluso a condenar esa ancestral y respetada "actividad humana" que es decir estupideces haciéndolas pasar por profundos conceptos producto de aun más profundas reflexiones. Y a preferir mil veces leer un mal artículo de Sasturain que dedicarle esos minutos a la definición del mundial de fútbol. Pero así soy yo, o más bien : "por lo menos, así lo veo yo" ;)

*es evidente que para mí ninguna de estas clasificaciones o descripciones consisten en un insulto por el que pueda sentirme ofendido, pero recordemos que en un ambiente futbolero, su connotación es explícitamente ofensiva, y por eso las utilizo.

Aclaraciones

Entiendo que últimamente no publico mucho, y que es reprochable; por eso quería contarles algunas cosas que no me justifican de ninguna manera pero al menos son material para aburrirlos con este post (¿no era eso lo que me estaban reprochando?)
Estuve, y todavía estoy, muy ocupado con mi trabajo (el remunerado, porque acuérdense que los posts no se escriben solos, eh!) y no he tenido tiempo de sentarme ante al teclado a escribir. Puedo asegurarles que tengo un cuaderno con unas cuantas cosas que se me ocurrieron en estos días, el problema es que no me decido a transcribirlas así sin más, y cada vez que se me ocurre empezar a corregirlas o completarlas me ataca la inseguridad o la impaciencia y dejo todo como está.
Por hoy voy a seguir publicando unas cositas, pero no por inspiración o convicción, sino de puro cabezadura.
Ahora se la aguantan.

Apéndice Versionador

Acá va una lista de buenas versiones. Espero que descubran cosas interesantes, o al menos que recuerden buenos momentos.

"Cambalache" por Serrat
"Yira Yira" por Los Piojos
"Ji ji ji" por Árbol
"Años" por Luca Prodan y Andrés Calamaro
"Ticket to ride" y "Héroes Anónimos" por Catupecu Machu
"All along the watchtower" por Jimmy Hendrix

Versiones olvidables (y de las otras)

La mirada más escéptica advierte que no hay nada nuevo bajo el sol. Llevada al extremo, nos indica que incluso la más radical originalidad es una neo-originalidad (a alguien se le tiene que haber ocurrido antes eso de querese original). En el otro extremo, tendríamos al optimista rabioso, ese que proclama que cada vez que se canta una canción o se lee un poema (o se proyecta una película, por ejemplo) estamos ante un originalísimo e irrepetible fenómeno estético. Ambos tienen razón, por supuesto. Llevadas las cosas a estos extremos, no hay creación ni tampoco plagio posible. Porque, aunque no sepamos quién es el autor, sabemos que a alguien se le ocurrió antes; y porque, si cada vez que cantamos esa canción que tanto nos gusta, cantamos una canción diferente, nada debemos al autor "original". Pero seguimos cantando, escribiendo, interpretando sin dar demasiada importancia a tan terrible antinomia conceptual.
Por eso, los fanáticos de las "versiones" (ponele covers) son gente más bien contradictoria. Les gusta ,por ejemplo, escuchar temas que conocen y disfrutan, pero cantados por otros diferentes a sus autores originales. La única condición que suelen establecer, es que la versión sea "buena" (o sea que les guste). Es que en el fondo lo que quieren (queremos) es escuchar buenos temas.
Por eso nos emocionamos con la Negra Sosa cantando "Cómo mata el viento norte", o "Cuando ya me empiece a quedar solo". Por eso defendemos a capa y espada a Fontova cuando hace una versión milonguera de "Resistiré" y un cha cha cha de "Los ejes de mi carreta". Por eso Drexler cantando "High and dry" hace quedar chiquitos a los Radiohead, una banda que suele sonar mejor versionada que en sus propios discos. Hay casos en los que sucede lo contrario, por supuesto. Fito Páez (salvo temas aislados) no ha hecho un disco interesante desde Circo Beat, pero es responsable de una de las mejores versiones de "Muchacha ojos de papel", así como de otra excelente de "Desarma y Sangra". El Indio Solari canta "El salmón" y lo mejora notablemente. Calamaro es parecido a Radiohead en ese aspecto, su "Media Verónica" está bien, pero no se compara con la joya que nos regala Pedro Aznar, que dicho sea de paso dedicó todo un disco a versiones de canciones brasileñas (mi favorita es "Quereres") y que se puede despachar con "El Seclanteño" o con "Fragile" (de Sting) en versión traducida y más que digna. Proyectos más ambiciosos renuncian al disco de covers para armarse una carrera de covers: es el caso de Richard Cheese and Lounge Against the Machine. Imagínense "Welcome to the jungle" cantada por un joven Frank Sinatra, o "Creep" por algún otro integrante del Rat pack, más o menos así suenan estos muchachos. Créanme que la lista de buenas versiones podría seguir todo el día --si no, pónganse a pensar solamente en los covers de los Beatles, o en Charly García, que es su propio mejor versionador--, pero paremos por acá.
Y no nos olvidemos de aclararle a más de un despistado que elegir interpretar temas de otros puede ser todo lo contrario de "ir a lo seguro", todo lo contrario a la falta de ideas o al envidioso egoísmo. En resumen, no es ni más ni menos meritorio que ponerse a " escribir las propias canciones" (probablemente sean la misma cosa, como ya mencionamos) y puede tener resultados igualmente dispares. Por ejemplo, Fito Páez puede ser su propio peor versionador, y se pueden llenar discos enteros de versiones en su gran mayoría anodinas o infames (ver el ¿tributo? a Calamaro). O podemos sufrir escuchando el triste experimento del verborrágico y experimentado Bob Dylan tratando de abordar la rabia lacónica y adolescente de "Creep". Por supuesto, esta lista podría extenderse tanto como la anterior... pero hoy tienen la suerte de agarrarme con ánimo más bien sintético. Y creéanme que es una suerte: mi versión digresiva y extendida es más de lo que la mayoría de las personas son capaces de soportar.

domingo, diciembre 24, 2006

El Grinch sabe por viejo... (guerrilla malaonda antifestiva)

El día 25 de diciembre se conmemora, en gran parte del planeta, el nacimiento de un tipo que terminó ejecutado por andar en cosas raras. Todo esto hace más o menos dos mil años.
Pensándolo bien, Navidad es todos los días.

miércoles, diciembre 20, 2006

El vicio más confiable

No existe nada más tranquilizador que una mala persona. Nada tan predecible (siempre podemos esperar lo peor) y nada como esa sensación de superioridad o envidia que aplaca los ánimos de quienes tienen contacto con esa persona. Queda, para ellos, la tristeza; pero si no tuvieran la tristeza bien poco interés encontrarían en seguir respirando. Otro vicio confiable, como todos los vicios. En mi caso son sobre todo el cigarrillo y, aparentemente, escribir acá (suponiendo que podamos llamar "acá" a esta virtualidad ubicua y sin espacio).

***************************************************************************

(Prescindible e insoportable paréntesis filosófico que sabrán disculpar y también, seguramente, reprocharme)

Me parece ahora que el problema del vicio es sobre todo un problema de perspectiva. Hay espirales (por vertiginosas y abismales que sean) no dejan de parecer un círculo si uno las mira desde cierto punto de vista. Nietzche era exageradamente optimista. El círculo pierde; ganan la gravedad y la cruz (pero no la de el cristo, sino la otra, la implacable maquinaria de tortura cartesiana del x y del y).
Pero mejor lo dejamos para otro día porque todo esto (como dirían Les Luthiers) es tan profundo que yo mucho no lo entiendo.

(provisiorio fin del tedio)


***************************************************************************

Como que muy bueno tampoco soy, y como que ando medio escapado del trabajo para escribir esto. Y como que en realidad no tengo mucho para contar; o mejor dicho como que tengo demasiadas y cosas para contar y no mucho tiempo. Como que ya sé que todo esto es muy poco original, y que Charly García ya nació hace años aunque siga resucitando a pesar de todo (y a pesar de él mismo). Pero los vicios son así (como la vanguardia...)

Como que me despido por hoy.

Confío sabrán odiarme aunque sea un poquito. Y espero reincidamos en coincidir próximamente.

viernes, diciembre 15, 2006

Muchas Gracias y sepan disculpar...

Muchas gracias por los comentarios.
En estos días estoy ocupadísimo con el trabajo, así que no puedo actualizar.
Sepan disculpar. Igual les aclaro que tengo algunos apuntes con los que los voy a seguir martirizando en un futuro.
Un abrazo grande a todos.

jueves, noviembre 30, 2006

Moscas de fuego (con instrucciones)

Afuera ya tan de noche que hasta parece un mundo en paz. Es el campo el que se mueve, mientras uno persiste firme y pacientemente acomodado en su butaca.
También afuera --acaso en otra galaxia-- las luciérnagas juegan a defender hasta la muerte su intermitencia sutil y descarada. Ahí es cuando a uno le entra hambre de infancia; y es cuando uno se da cuenta de cuánto falta aún para llegar.
Es una nostalgia un poco tonta, es cierto; pero ya no se puede evitar querer ser (y de alguna manera ser) ese cazador de cinco años, sucio, cansado e inmortal (que acaso nunca fuimos). Respirar ese aire limpio de bajezas y pasado, atravesar fronteras que todavía elegimos desconocer; ser el oscuro y furtivo emperador entre las luces.
Ponerlas en un frasco de vidrio con agujeritos en la tapa y después, como si fuera la cosa más natural del mundo, apoyar el frasco en la mesita de luz y desafiarlas, o aceptar su desafío, de ver quién se apaga primero.

La piedra en el zapato

Hace ya bastante tiepo, Nietzche escribía algo así como: "no me molesta que me hayas mentido lo que lamento es que ya no podré creer en tí". Hace un poco menos, yo lo leía y reflexionaba: "bah, qué novedad!". Al parecer no había necesitado del aigo Federico para comprender esa mecánica tan fundamental. Lo curioso es que ni entonces ni ahora me es posible escapar del mal sabor de boca que dejan para siempre las mentiras descubiertas.
El infierno del cínico es ser demasiado débil para creer el engaño. O demasiado perezoso para salir a buscar patrañas nuevas que valgan la pena y el esfuerzo de la fe.

martes, noviembre 21, 2006

Verdugo de horizontes

Lo tuyo es muy triste, hermano. Cada vez que ves algo lindo, no tardás en despreciarlo y despreciarte.
Y enseguida nunca más, otra vez nunca más. Una cajita impenetrablirrompiblinvisibl intangiblinjustificablinciertainexplicable. Y sin embargo, vos adentro. Vos o lo que queda de vos, que es lo único que siempre hubo.
Si pudieras, o si tuvieras ganas, no tardarías en arrasar el universo.
Tenés un Big Bang al revés creciendo allá profundo. Y rápido. Y para siempre.
Tenés frío, hambre y sueño.
Tenés vergüenza, y piedad; propias, y también ajenas.
Tenés todo lo que se puede tener.

Y entre otras tantas cosas,
tenés razón.

lunes, noviembre 20, 2006

Presente Histórico

A veces, cuando Juan se levanta temprano cree descubrir que el mundo tiene olor a mañana. Muchas de esas veces se amonesta severamente por su banalidad y cursilería. Después, enciende un cigarrillo.

Hoy no.


sábado, noviembre 18, 2006

Amigos nuevos

Si alguno de ustedes se molesta en leer los comentarios, seguro ya habrán llegado a estos dos extraordinarios blogs, por las dudas les pongo los links acá


Centinela implacable, de Marcelo Arbillaga (una especie de celebridad de Rio Cuarto, por lo que parece). Excelentes poesías, y unas imágenes hermosas. Visítenlo ya!

Moon in a Silver Bag , es de Memo. Memo es de México, D.F. Otro gran blog. (...y?, qué están esperando para visitarlo?

Ah, perdonen que no ponga estos links como se debe (al costadito de la página y todo eso). Pasa que no la tengo muy clara con el HTML. Prometo averiguar cómo se hace y poner una lista de blogs decente.