martes, agosto 03, 2010
Más leña de árboles sagrados (Random quote)
"Segunda conclusión provisional: a causa de esta invaginación quiasmática de los bordes, y si la palabra retirada no funciona aquí ni literalmente ni por metáfora, no sé lo que quiero decir antes de haber pensado, si puede decirse, la retirada del ser como retirada de la metáfora."
pero eso no es todo, después del punto (y seguido), sigue nomás...
"Lejos de proceder a partir de una palabra o de un sentido conocido o determinado (la retirada) para pensar qué pasa con ella en relación al ser y a la metáfora, yo no llegaré a comprender, entender, leer, pensar, dejar que se manifieste la retirada en general si no es a partir de la retirada del ser como retirada de la metáfora en todo el potencial polisémico y diseminador de la retirada."
(Esto para que vean que dedicarse bajar pornografía no es el peor uso que se le puede dar a internet...)
PD: Juro que la cita es completamente al azar, la encontré buscando 'metáfora' en el sitio de Horacio Potel. (En su momento me pareció una buena idea, no me pregunten por qué.)
jueves, julio 29, 2010
Un idealista
"Le gustaban las armas de fuego y le desagradaban los gatos. Incurría en sus inclinaciones de manera económica: por las noches solía utilizar las primeras para disparar sobre estos últimos en los jardines de la universidad."
(en la parte biográfica de la entrada sobre Francis Herbert Bradley, en SEP)
domingo, julio 04, 2010
Paradise Found (Obviedad #14)
Dos pares de patas de ángeles colgaban lánguidas de la precaria cabeza de alfiler. El mate se estaba enfriando y la conversación había llegado a un punto muerto; el aburrimiento o el rencor amenazaban con enlutar el ambiente.
(Contamos con pocos reportes confiables sobre la fenomenología angélica, pero hay quienes afirman que este tipo de intercambios no siempre deriva en revoluciones --ni en catastróficos porrazos.)
Ángel X: A ver cómo te explico: es como querer tocarse la nariz con el codo...
Ángel Y: ...
(Contamos con pocos reportes confiables sobre la fenomenología angélica, pero hay quienes afirman que este tipo de intercambios no siempre deriva en revoluciones --ni en catastróficos porrazos.)
****
Títulos alternativos:
A) Argumentum Anatomicum
B) ¿Por qué es el Ser y no más bien...?
D) Wittgenstein 2.0
E) Posesiones y exorcismos: lucidez y otros demonios.
F) Etc.
F) Etc.
jueves, junio 17, 2010
Y yo con estas mechas... (Ditirambo Evangélico)
Cada tanto aparece una obra en la que se utilizan exhaustivamente los recursos de un género para realizar una declaración o comentario sobre ese mismo género. Claro que no siempre es sólo un comentario. Cuando el experimento es exitoso, la narración estalla hacia el silencio y nos quedamos ahí... mirando el telón con cara de quien acaba de ser cómplice de algún crimen incomprensible.
Algunas veces, decía, alguien se atreve a contar una historia tan buena que nos convence de que de alguna manera ya la conocíamos.
Es algo bastante asombroso, aunque quizás no más que otras tantas cosas. Hay quien está convencido de que además se trata de un fenómeno de lo más corriente, y hasta trivial.
Yo creo que viene siendo algo relacionado con lo que el señor Hofstadter cree advertir en las fugas de Bach, y en las demostraciones de incompletud de Gödel. No es nada nuevo: cualquier Edipo es además un actor haciendo de Edipo; pero cualquier interpretación particular de Shylock, por reprochable que sea, es también --completamente-- Shylock. En Borges, por ejemplo, encontramos una y otra vez el interés por motivos similares (no sólo en ese Shakespeare que se sueña soñado, sino también en esa esfera con el centro en todas partes, o en esa jerarquía infinita de demiurgos chambones y un tanto resignados...).
Y acá uno se puede poner a citar desde la Poética de Aristóteles hasta las mitologías más oscuras que se le ocurran (incluido, por supuesto, el psicoanálisis). Llegado el caso, y si usted así lo prefiere, puede acudir al libro sagrado que le haya tocado en suerte.
En fin, creo que algo de eso es lo que se ha insistido en bautizar con los nombres de Vida, Idea , Belleza, o Dios, entre otros. Claro que tampoco se ha dudado en aplicarles aquellos que la tradición reputa como sus opuestos: digamos, Lucifer, Angustia, "pulsión de muerte" o "filosofía".
(le vengo avisando que es un tema complicado, pero usted no quiere hacer caso...)
Si quiere entender lo que estoy tratando de callar, le aconsejo que empiece a pensar en duelos improbables y desmesurados en los que se juega el destino del universo. Pero también en adolescentes despistados, muy calientes, inocentes, cínicos y perversos --adolescentes promedio, digamos--. Ya que estamos en eso, no deje de imaginarse enigmáticas pichonas de pornostar S&M en envase cosplay --con daddy issues y todo--. Después agregue divinidades sospechadas de cohecho y asociación ilícita, incontables referencias bíblicas, monólogos interiores expresionistas, y un variado repertorio de proyecciones metafísicas completamente incompatibles entre sí. Tampoco se olvide de tener en cuenta la milenaria batalla entre el círculo y la cruz, los estragos ecológicos del capitalismo tardío, y hasta alguna intraducible cita de Schiller.
El poco intuitivo resultado es nada más y nada menos que una buena historia, apta --aunque no necesariamente recomendable-- para todo tipo de entusiastas nihilistas, incluyendo (pero no restringidos a):
* otakus con sobrepeso
* pajeros/as de todas las edades,
* geeks de cualquier nivel y afiliación,
* fanáticas de las novelas de la tarde,
* nostálgicos de los viejos buenos westerns,
* intelectualoides posmodernos en general,
* místicos/as,
* apóstatas,
* estudiantes avanzados/as de japonés,
* científicos/as,
* sacerdotes,
* demás indecisos/as inclasificables.
He aquí la buena nueva. A ver quién se la banca.
martes, junio 01, 2010
Anagnórisis (léase 'cliché')
La gente que hace filosofía está mal de la cabeza --y de otros extremos--.
No sé si es un caso mucho más grave que el del resto de los mortales o si se trata de una taradez tirando a mediopelo, nomás. Es decir, del resto mucho no me atrevo a opinar; por ahora, me limito a lo que más o menos conozco...
No sé si es un caso mucho más grave que el del resto de los mortales o si se trata de una taradez tirando a mediopelo, nomás. Es decir, del resto mucho no me atrevo a opinar; por ahora, me limito a lo que más o menos conozco...
lunes, mayo 24, 2010
De la culpa (Tumultos gramaticales)
La cuestión es tan vieja como el lenguaje, y tan conocida como imposible:
Esta es una pregunta que nadie puede responder como debiera, y ante la cual nadie es tan fuerte como para callar de la manera adecuada. He ahí lo que (imprudentemente, inevitablemente)
¿Qué es más reprochable, decir algo incorrecto (a la persona incorrecta, en el momento incorrecto, etc.) o callar la 'palabra justa' (a la persona apropiada, en el momento apropiado...)?
Esta es una pregunta que nadie puede responder como debiera, y ante la cual nadie es tan fuerte como para callar de la manera adecuada. He ahí lo que (imprudentemente, inevitablemente)
algunos llaman Historia y otros, Infierno.
(Nota al pie)
Por algún descuido que me hizo ojear palabras de Borges y de Wittgestein más o menos al mismo tiempo, se me ocurrió la monumental estupidez de presentarles aquí --como si se tratara de una novedad-- algo que nadie en su sano juicio se ha atrevido nunca a ignorar*: que el problema ético es equivalente al problema semántico, y no menos complejo.
Un Adán ideal habría tenido que inventar un nombre para cada cosa del universo (lo que sería al menos tan trabajoso como crear cada una de las cosas). De manera análoga, un Moisés ideal (o medianamente competente) se habría visto en la obligación de componer una lista de máximas no menor al conjunto de todas las acciones posibles, de cada persona posible, en cada momento posible**.
Puede ser que una inadvertida confusión milenaria me haya hecho pasar por alto (y pretender intuir por mi cuenta) el simple hecho de que el problema de los verbos no es menos complejo que el de los sustantivos (o nombres propios).
'Decir' y 'callar' son, después de todo, verbos -o nombres de verbos-; pero si su utilidad consiste en nombrar acciones, hay que reconocer que hacen un pésimo trabajo. (¿Cómo usar el mismo nombre para el acto de escribir estas palabras y el de escribir otras cualquiera? ¿Cómo afirmar que todas las personas que callan llevan a cabo actos incluso remotamente parecidos?)
Un Adán ideal habría tenido que inventar un nombre para cada cosa del universo (lo que sería al menos tan trabajoso como crear cada una de las cosas). De manera análoga, un Moisés ideal (o medianamente competente) se habría visto en la obligación de componer una lista de máximas no menor al conjunto de todas las acciones posibles, de cada persona posible, en cada momento posible**.
Puede ser que una inadvertida confusión milenaria me haya hecho pasar por alto (y pretender intuir por mi cuenta) el simple hecho de que el problema de los verbos no es menos complejo que el de los sustantivos (o nombres propios).
'Decir' y 'callar' son, después de todo, verbos -o nombres de verbos-; pero si su utilidad consiste en nombrar acciones, hay que reconocer que hacen un pésimo trabajo. (¿Cómo usar el mismo nombre para el acto de escribir estas palabras y el de escribir otras cualquiera? ¿Cómo afirmar que todas las personas que callan llevan a cabo actos incluso remotamente parecidos?)
*Y acá no se vale citar filósofos, porque nadie (en su sano juicio) estaría dispuesto a poner las manos en el fuego por la salud mental de esa gente.
**El resultado, según Witgenstein, sería un libro que destruiría como en una explosión todos los demás libros del mundo. Creo que se olvida de aclarar que tamaño despliegue pirotécnico constituiría un vano golpe de efecto. Para el momento en que tal compendio hubiera sido completado, ya no habría bibliotecas, ni universo, ni ojos capaces de recorrer sus páginas.
sábado, abril 10, 2010
Lógica de los barrios
Acto I (y único)
--Será cuestión de opinión... Pero para mí Badiou es un payaso místico (mi nuevo insulto o diagnóstico preferido).
Igual no creo que le importe, porque el tipo tiene la suerte de que unas cosas que se llaman "verdades" se hayan tropezado con él y lo hayan preñado de toda la sabudiría posible. Si será injusta la vida...
a mí nunca me pasó; y eso que no me muevo de la cama sin la estampita de Cayetano.
Acá la guardo, mire, en el corpiño. Por cualquier imprevisto, vio?...
Bonus Track
Igual no creo que le importe, porque el tipo tiene la suerte de que unas cosas que se llaman "verdades" se hayan tropezado con él y lo hayan preñado de toda la sabudiría posible. Si será injusta la vida...
a mí nunca me pasó; y eso que no me muevo de la cama sin la estampita de Cayetano.
Acá la guardo, mire, en el corpiño. Por cualquier imprevisto, vio?...
Bonus Track
jueves, abril 08, 2010
Great Minds?
Resulta que por esas vicisitudes académicas, estoy leyendo el Ensayo Sobre la conciencia del Mal, de Badiou. Por ahora, no puedo opinar mucho, pero como también conseguí la película La cinta Blanca, de Haneke, me puse a revisar una entrada que escribí hace un par de años, después de ver Funny Games. En eso estaba cuando caí en la cuenta de algo bastante embarazoso: en dicho post encontré escondido un argumento similar al del ensayo de don Badiou (a quien por ese entonces yo ni había oído nombrar). Es curioso que hasta haya utilizado algunas de las mismas palabras que él usa.
Pasa que ahora no me parece que se trate ni siquiera de un argumento, sino más bien de un pataleo intelectualoide, adecuado para una crítica de cine más o menos pretenciosa, pero quizá no suficiente para una discusión filosófica seria. (El 'mal' que me figuro diagnosticarle a Haneke en mi escrito es lo que Badiou denomina, si no me equivoco, traición, y que para el autor consiste en una cierta flaqueza de la facultad del coraje.)
En fin, si andan con ganas, lean (links más arriba) y saquen sus propias conclusiones.
Pasa que ahora no me parece que se trate ni siquiera de un argumento, sino más bien de un pataleo intelectualoide, adecuado para una crítica de cine más o menos pretenciosa, pero quizá no suficiente para una discusión filosófica seria. (El 'mal' que me figuro diagnosticarle a Haneke en mi escrito es lo que Badiou denomina, si no me equivoco, traición, y que para el autor consiste en una cierta flaqueza de la facultad del coraje.)
En fin, si andan con ganas, lean (links más arriba) y saquen sus propias conclusiones.
miércoles, marzo 31, 2010
Zen (Monty Python y sus precursores)
Yamaoka Tesshu, un joven estudiante Zen, visitaba maestro tras maestro. Dio finalmente con Dokuon de Shokoku. Deseoso de mostrarle sus progresos, declaró : "La mente, Buda, y todos los seres sensibles, al fin y al cabo no existen. La naturaleza de todo fenómeno es el vacío. No hay claridad ni engaño, no hay sabiduría ni mediocridad. No hay nada de qué desprenderse ni nada que recibir."
Dokuon, que fumaba en silencio, golpeó repentinamente al discípulo con su pipa de bambú. Esto encolerizó al joven.
"Si nada hay", preguntó Dokuon, "¿de dónde viene, pues, esa ira?"
***
Qué quieren que les diga, a mí la imagen del maestro zen sacudiéndole al alumno con la pipa de bambú me hizo agarrarme la panza de la risa. Mi teoría es que cualquier misticismo es el equivalente (milenario o tradicional) a los programas de los Monty Python. Quienes se enfrentan a ellos con la esperanza de encontrar solemnes respuestas simplemente no entendieron el chiste. Si los místicos fueran consecuentes, no sólo serían mudos e invisibles, sino que se contentarían con nunca haber existido.
Su mayor enseñanza es que si los chistes se pudieran explicar, ya no tendrían gracia. En mi opinión eso es estrictamente verdadero, pero precisamente por eso no sirve de nada a quien aspire a dedicarse a la comedia --o a ese subgénero que se llama filosofía--.
Su mayor enseñanza es que si los chistes se pudieran explicar, ya no tendrían gracia. En mi opinión eso es estrictamente verdadero, pero precisamente por eso no sirve de nada a quien aspire a dedicarse a la comedia --o a ese subgénero que se llama filosofía--.
viernes, marzo 26, 2010
Como si fuera necesario aclararlo... (de mártires y monstruos)
Las personas (vos, yo, tu vecino, tus padres, tus próceres y tus enemigos) somos unos bichos egoístas, crueles, cobardes y estúpidos. Lo peor de todo: somos una especie insospechadamente resistente, de impenetrable complejidad (sí, hay complejidad en la estupidez) y ambición inconmensurable.
Si a alguien se le ocurre proponer que todo esto se soluciona con un par de banderas y algunos elevados sentimientos, no estará haciendo otra cosa que ejemplificar las líneas anteriores. Y me importa bien poco que diga emocionarse al escuchar las palabras "socialismo", "peronismo" o cualquier otra estupidez prefabricada. No podría importarme menos que de hecho se emocione en tales circunstancias.
Entre nuestros muchos crímenes brilla siempre la indisimulable hipocresía.
Acaso la única.
O la peor de todas.
La cínica --alguien diría 'inconsciente'-- hipocresía del sentimiento sincero (o alguna otra taradez más o menos mística).
Así que, por mí, que enfunden sus banderas y se lleven su circo a alguna otra parte. Porque acá hay un hipócrita, egoísta, cruel, estúpido, cobarde y ambicioso que, probablemente porque es todas estas cosas, prefiere buscar otra manera de resistir.
Y al que no le guste, que después no diga que no le avisé...
Si a alguien se le ocurre proponer que todo esto se soluciona con un par de banderas y algunos elevados sentimientos, no estará haciendo otra cosa que ejemplificar las líneas anteriores. Y me importa bien poco que diga emocionarse al escuchar las palabras "socialismo", "peronismo" o cualquier otra estupidez prefabricada. No podría importarme menos que de hecho se emocione en tales circunstancias.
Entre nuestros muchos crímenes brilla siempre la indisimulable hipocresía.
Acaso la única.
O la peor de todas.
La cínica --alguien diría 'inconsciente'-- hipocresía del sentimiento sincero (o alguna otra taradez más o menos mística).
Así que, por mí, que enfunden sus banderas y se lleven su circo a alguna otra parte. Porque acá hay un hipócrita, egoísta, cruel, estúpido, cobarde y ambicioso que, probablemente porque es todas estas cosas, prefiere buscar otra manera de resistir.
Y al que no le guste, que después no diga que no le avisé...
domingo, marzo 14, 2010
Del ambiguo sentido de 'duelo'
"Recordemos también que el futuro no es nuestro, pero tampoco puede decirse que no nos pertenezca del todo. Por lo tanto no hemos de esperarlo como si tuviera que cumplirse con certeza, ni tenemos que desesperarnos como si nunca fuera a realizarse.”(Epicuro,Carta a Meneceo)
El miedo a la muerte no tiene sentido. Lo que me separa del instante de mi muerte no es diferente de lo que me separa de cualquier otro instante.
(cuando está medio tomado le da por los aforismos pretenciosos)
El caso es que hace poco volvió a ese texto de Bioy Casares cuyo argumento es, entre otras cosas, una exageración (o reducción al absurdo) de la trama de "El Sur".
Se le ocurre que Emilio Gauna es, con toda su torpeza, infinitamente más lúcido que Juan Dahlmann.Y que Bioy, a pesar de la miopía de tanta crítica literaria superficial, no deja de afilar su 'cuchillito' de ironía contra el proverbial 'culto al coraje' de cierto ciego ilustre.
De hecho, es imposible dejar de ver a Borges tanto en Valerga como en el brujo Taboada, y es imposible no ver en ambos toda esa ambigua sabiduría que solemos heredar de nuestros padres ("Me gustaría explicarle que hay generosidad en la dicha y egoísmo en la aventura"). Y es siempre en estos entreveros más o menos edípicos, más o menos vertiginosos y confusos, --piensa el tipo-- que transcurre lo que se llama una literatura (o una vida).
El duelo por lo que no fue, por lo que pudo ser y ya no será, por lo que a pesar de nosotros llegó a ser, no es algo que se pueda o se deba 'elaborar' (con ayuda de determinados profesionales competentes); es algo que enfrentamos todos los días, puñal en mano, aferrándonos como podemos a la módica cuota de valor o de cinismo que nos tocó en suerte (o que supimos, a duras penas, procurarnos).
Todo eso, y algunas otras cosas más, piensa el tipo, aunque a nadie le interese demasiado.
La culpa la tiene quizás el destino, que hizo que recientemente se topara con la Milonga de Gauna, de Jaime Roos [escuchar, ver letra] y se atreviera --se resignara-- a escribir precisamente estas líneas.
miércoles, marzo 10, 2010
El discreto encanto de ser Wally (Practice makes perfect)
El tipo --que ya viene medio pelotudo, aunque no tanto-- desde hace un tiempito está aprendiendo que es increíble lo que se puede conseguir cuando uno domina el arte de convencer a los demás de que es un completo imbécil, un vago incorregible, y un irreparable inútil.
Por alguna razón, la gente tiende a asumir que no hay boludo perverso, que no hay infeliz malintencionado y que no hay holgazán dañino.
El tipo --que es idiota, pero no tanto-- a veces se pregunta: la gente ¿es o se hace?
Por alguna razón, la gente tiende a asumir que no hay boludo perverso, que no hay infeliz malintencionado y que no hay holgazán dañino.
El tipo --que es idiota, pero no tanto-- a veces se pregunta: la gente ¿es o se hace?
BTW, meet Wally
lunes, marzo 01, 2010
Otras Inquisiciones Cruzadas
Auxiliado por algún resto de estoicismo del que no era consciente hasta entonces, o tal vez por la más monstruosa abulia, llegué hace unos días a la última línea de Antes del fin, de Ernesto Sabato. (No quiero ni mencionar lo increíblemente pretencioso de mantener esa grafía sin tilde para un apellido cuya pronunciación es abierta y pomposamente esdrújula.)
En la misma nota, en la misma página web, está la visión de Sabato sobre Georgie:
Será cuestión de estilo pero, al menos para mí, esta última cita no es más que una excelente ilustración del tema de la primera. Si no les alcanza, siempre pueden conseguir Antes del fin, y comprobarlo bajo su propio riesgo (se puede descargar acá).
Para quien le interese, en la misma nota sobre el Borges de Bioy Casares (linkeada más arriba), hay una cita en la que se condena el uso (¿abuso?) de los paréntesis y los guiones --opinión que casi estoy de acuerdo en suscribir-- así como una breve y certera definición sobre cierto chileno empalagoso ("Neruda es genial o no es nada").
Pero tal vez lo más interesante es otra declaración de este hombre que soñó ser Shakespeare soñando ser todos los hombres, y que podría funcionar como bonito epígrafe para más de un libro de memorias: "(...)estoy perdido, soy un viejo de mierda".
En este caso, el espanto me une una vez más con otro conocido prócer de las letras vernáculas. Esto es lo que opina Borges, sin entrar en muchos detalles, sobre el bueno de Ernestito:
"Al enérgico mal gusto, la desenfrenada egolatría, la sincera preocupación por el propio y continuado triunfo, hay que agregar la melancolía porque éste no sea mayor y el entusiasmo con que acoge los modestos productos de su mente activa y mediocre".
consignado en el Borges, de ABC, reproducido a su vez en esta página.*
En la misma nota, en la misma página web, está la visión de Sabato sobre Georgie:
"El arte, como el sueño, es casi siempre un acto antagónico de la vida diurna. Este mundo cruel que nos rodea lo fascina a Borges, al mismo tiempo que lo atemoriza. Y se aleja hacia su torre de marfil en virtud de la misma potencia que lo fascina. El mundo platónico es su hermoso refugio; es invulnerable, y él se siente desamparado; es limpio, y él detesta la sucia realidad; es ajeno a los sentimientos, y él rehuye la efusión sentimental; es eterno, y a él lo aflige la fugacidad del tiempo. Por temor, por repugnancia, por pudicia y por melancolía, se hace platónico". (Sabato, El escritor y sus fantasmas).
Será cuestión de estilo pero, al menos para mí, esta última cita no es más que una excelente ilustración del tema de la primera. Si no les alcanza, siempre pueden conseguir Antes del fin, y comprobarlo bajo su propio riesgo (se puede descargar acá).
Para quien le interese, en la misma nota sobre el Borges de Bioy Casares (linkeada más arriba), hay una cita en la que se condena el uso (¿abuso?) de los paréntesis y los guiones --opinión que casi estoy de acuerdo en suscribir-- así como una breve y certera definición sobre cierto chileno empalagoso ("Neruda es genial o no es nada").
Pero tal vez lo más interesante es otra declaración de este hombre que soñó ser Shakespeare soñando ser todos los hombres, y que podría funcionar como bonito epígrafe para más de un libro de memorias: "(...)estoy perdido, soy un viejo de mierda".
*Según me informa un comentario, la versión que puede consultarse en la página del link es inexacta, por lo que reemplacé la cita por su oportuna sugerencia. De todos modos dejo el link para quienes quieran compararlas.
lunes, febrero 15, 2010
y así seguimos... (Rorty por Abraham)
Lo que sigue no se relaciona directamente con mis intereses en filosofía, y seguramente no tiene demasiado lugar acá; pero tratándose de una anécdota que involucra a un reputado filósofo más o menos local, lo voy a publicar también en este blog.
Tomás Abraham escribe en su página una serie de entregas sobre Richard Rorty (núm 24, año 4, en adelante). Reconoce que emprende la tarea de leer al autor anglosajón (y otros autores relacionados) después de casi cincuenta años de lecturas filosóficas, varios libros publicados, etc. Reconoce, asimismo, que no entiende a Davidson, y ofrece una caricatura desdeñosa de Searle (creo que se olvida de aclarar que tampoco lo entendió, o quizás esté convencido por las argumentaciones de Rorty, y ya no le interese demasiado hacer el esfuerzo).
Lo más interesante de todo es que, a pesar de sus "confesiones" de no entender demasiado de estos temas, Abraham no se ahorra críticas contra estos autores, "explicándole" al internauta las razones por las que no vale la pena adentrarse en sus obras. Como suele suceder cuando uno opina sobre cosas que no entiende (como es el caso, por ejemplo, del blog que están leyendo en este momento) sus argumentos se parecen demasiado al sermón dominguero y desganado de un sacerdote de pueblo, o a las fáciles diatribas de pasillo que pueblan las horas de los estudiantes de filosofía y letras.
Es decir, puede ser que, después de todo, se trate de verdades inmortales, pero se parecen demasiado a boludeces.
Un ejemplo, y me dejo de molestar:
A partir de la entrega 25 comienza una suerte de apología de John Dewey, rescatado del olvido filosófico por el propio Rorty. Es interesante, aunque a estas alturas dudo de que se trate de una fuente de información demasiado confiable. Ah, por ahora, de Peirce ni noticias, supongo que quedará para las siguientes entregas.
(ver también De Inquisiciones cruzadas ("Estamos en problemas") )
Tomás Abraham escribe en su página una serie de entregas sobre Richard Rorty (núm 24, año 4, en adelante). Reconoce que emprende la tarea de leer al autor anglosajón (y otros autores relacionados) después de casi cincuenta años de lecturas filosóficas, varios libros publicados, etc. Reconoce, asimismo, que no entiende a Davidson, y ofrece una caricatura desdeñosa de Searle (creo que se olvida de aclarar que tampoco lo entendió, o quizás esté convencido por las argumentaciones de Rorty, y ya no le interese demasiado hacer el esfuerzo).
Lo más interesante de todo es que, a pesar de sus "confesiones" de no entender demasiado de estos temas, Abraham no se ahorra críticas contra estos autores, "explicándole" al internauta las razones por las que no vale la pena adentrarse en sus obras. Como suele suceder cuando uno opina sobre cosas que no entiende (como es el caso, por ejemplo, del blog que están leyendo en este momento) sus argumentos se parecen demasiado al sermón dominguero y desganado de un sacerdote de pueblo, o a las fáciles diatribas de pasillo que pueblan las horas de los estudiantes de filosofía y letras.
Es decir, puede ser que, después de todo, se trate de verdades inmortales, pero se parecen demasiado a boludeces.
Un ejemplo, y me dejo de molestar:
"La lectura de estos filósofos ordinarios nos sepultan (sic) en los meandros de una nueva escolastica que recorta cada hilo discursivo en numerosos filamentos y producen la apariencia de un saber consistente." (núm 4, año 5. Rorty 23, Los metadiscursos)
A partir de la entrega 25 comienza una suerte de apología de John Dewey, rescatado del olvido filosófico por el propio Rorty. Es interesante, aunque a estas alturas dudo de que se trate de una fuente de información demasiado confiable. Ah, por ahora, de Peirce ni noticias, supongo que quedará para las siguientes entregas.
(ver también De Inquisiciones cruzadas ("Estamos en problemas") )
jueves, enero 21, 2010
Alabados sean...
Idle, Palin, Cleese, Gilliam, Jones y Chapman.
(y también Liniers, por ser uno de los nuestros)
(y también Liniers, por ser uno de los nuestros)
(ok, ok, acá va el link al video, con mis disculpas a Liniers)
jueves, enero 07, 2010
Mi vieja mula... (William Wilson y Dorian Gray)
(epitafio jamás escrito en la tumba de un procrastinador crónico)
Comparado con mi yo actual, mi yo futuro es despreciable. Habrá acumulado todos mis errores, distracciones y pecados, más los de mis yos intermedios. Y será culpable de la peor de las vilezas, porque no podrá dejar de reconocer todo esto como su propia culpa.
Mi yo futuro es más sabio y más fuerte que quien escribe estas líneas. Mi yo futuro es más valiente y más lúcido. Mi yo futuro puede hacer cualquier cosa que se proponga. Al menos eso es lo que comentan varios conocidos --no sé si suyos o míos--. Elijo creerles. Lo que evita que malgaste mi tiempo tratando de hacer un montón de cosas que de todos modos no sabría llevar a cabo tan bien como él.
QUE SE JODA.
Comparado con mi yo actual, mi yo futuro es despreciable. Habrá acumulado todos mis errores, distracciones y pecados, más los de mis yos intermedios. Y será culpable de la peor de las vilezas, porque no podrá dejar de reconocer todo esto como su propia culpa.
Pero...
Mi yo futuro es más sabio y más fuerte que quien escribe estas líneas. Mi yo futuro es más valiente y más lúcido. Mi yo futuro puede hacer cualquier cosa que se proponga. Al menos eso es lo que comentan varios conocidos --no sé si suyos o míos--. Elijo creerles. Lo que evita que malgaste mi tiempo tratando de hacer un montón de cosas que de todos modos no sabría llevar a cabo tan bien como él.
domingo, diciembre 13, 2009
Entropía (Happy Holidays)
Últimamente el tipo se dedica a perder el tiempo investigando sobre el tema general del tiempo. Como el tipo es bastante sensible a las paradojas y a las ironías, no puede evitar sentirse como un perfecto idiota.
Hace unos minutos llegó a la conclusión de que el tiempo no destruye nada, pero aleja todas las cosas. O quizás las cosas se alejan solas, y tiempo es el nombre que le damos a lo que queda entre ellas.
Lo que queda es silencio.
Y como todos saben perfectamente, el silencio puede interpretarse de muchas maneras.
Todas éstas interesantes y poéticas reflexiones que, por supuesto, no alcanzan para que el tipo se sienta ni un poquito menos solo, ni un ápice menos idiota, ni un centímetro más cerca de nada ni de nadie.
En el fondo, le echa la culpa a "las Fiestas". Empieza a sospechar que estos momentos, más que ningún otro, se componen de distancias y abandonos.
Hace unos minutos llegó a la conclusión de que el tiempo no destruye nada, pero aleja todas las cosas. O quizás las cosas se alejan solas, y tiempo es el nombre que le damos a lo que queda entre ellas.
Lo que queda es silencio.
Y como todos saben perfectamente, el silencio puede interpretarse de muchas maneras.
Todas éstas interesantes y poéticas reflexiones que, por supuesto, no alcanzan para que el tipo se sienta ni un poquito menos solo, ni un ápice menos idiota, ni un centímetro más cerca de nada ni de nadie.
En el fondo, le echa la culpa a "las Fiestas". Empieza a sospechar que estos momentos, más que ningún otro, se componen de distancias y abandonos.
sábado, noviembre 14, 2009
Vice-verso (intempestiva de pasillo número 1)
Me parece una tontería más bien lindante con la desfachatez proponer, por un lado, que la filosofía debe ser una disciplina "independiente" de más o menos cualquier otra investigación o intento de explicación en los que se afanan diariamente millones de personas, y al mismo tiempo exigir que a la filosofía se le "reconozca su espacio" en el resto de las disciplinas ("espacio" que viene estando más o menos en el medio, y siempre un escalón por encima de cualquier otra). Ahora resulta que antes de hacer un estudio epidemiológico, el bioquímico va a tener que darse una vuelta por el aula de filosofía para que le expliquen las categorías "correctas" según las cuales redactar su informe. A estos activistas desenfrenados de la "filosofía soberana" me permito formularles lo que para el resto de los mortales se trataría de una pregunta retórica: ¿no será al revés?. ¿Qué científico/a --o mejor, qué persona-- se va a negar a que le ayuden a resolver sus problemas? ¿Quién va a rechazar buenas teorías sólo porque se le ocurrieron a un/a filósofo/a?
El cuento de la victoria moral es para los hinchas del equipo que pierde siempre. Creo que la tesis es del insigne erudito Marcelo Araujo; pero como el fútbol no es lo mío, prefiero adjudicársela a Nietzsche (que no será lo mismo, pero creo que tiene un libro con un título parecido...)
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