miércoles, noviembre 12, 2008

Dipteriloquio

Nuestra raza adolece del prodigio y la incomodidad de la visión múltiple. Por ejemplo, mi compañero acá presente, está convencido de que el futuro nos espera en un ángulo (difícil de concebir para ustedes) inmediatamente superior a nosotros y en la dirección general que ustedes denominarían "derecha". Soy conciente de que no veo exactamente lo mismo que él, mucho más conciente de lo que se podrían imaginar, y de una forma que ustedes siquiera sospechan; pero así y todo, desde mi(s) punto(s) de vista las cosas no parecen tan sencillas. Es cierto que he escuchado testimonios sobre ese ángulo elusivo que mi amigo llama "futuro"; pero, como no podía ser de otra manera, esa multitud de cándidos reportes dejó en mi alma (múltiple y tornasolada) una impresión múltiple y tornasolada. Por lo que no es de extrañar (siquiera para ustedes) que mis dudas al respecto se fragmenten y refracten sutilmente hasta formar algo muy parecido a una certeza. Sin embargo, a pesar de mi agudísima (y abarcadora) visión, se me hace imposible ubicar de manera precisa esa certeza.

Mis experiencias parecen indicar que alguno de mis inconstantes destinos, más tarde o más temprano, habría de ponerme en camino hacia alguna (o ambas) de estas muertes. En mis días supe abismarme con convicción en la pestilente e inerte certidumbre; también (y al mismo tiempo) me destrocé alegremente los ojos contra ese resplandor de maravilla, esa pared invisible que me aprisiona desde adentro. Ya no soy joven (mi experiencia se cuenta en horas enteras), y sin embargo me reconforta saber que todavía soy ajeno a esa trama frenética con la que mis hermanos mayores enturbian la santa morada del espacio.

Pero intentaré explicarme mejor, intentaré contarles lo que imagino que ustedes ven.

Ustedes ven una nube de moscas, ven el montón de basura, y ven (esto sólo puedo conjeturarlo) algo que ustedes llaman "cristal". Ustedes oyen un zumbido repugnante que parece venir de todos lados (en el que no pueden, o no quieren, llegar a oír este mi discurso). Ustedes ignoran que, entre otras cosas, somos los arquitectos de su cárcel, como ustedes lo son de la nuestra.

5 comentarios:

Lina dijo...

Confieso que tuve que leer la primera linea varias veces hasta que entendi que adolecer en este contexto significa padecer y no carecer. Ahi recien me di cuenta que eras una mosca. Tan guardadito que te lo tenias.

Lina dijo...

Demas esta decir que lo de dipteriloquio didn't ring a bell, right? Me estoy anquilosando.

Juan Rizzo dijo...

Sobre el título... al que le interese, puede buscar "mosca" en Wikipedia. Por ahí tendría que haber puesto "dipterOloquio", pero me pareció que era más correcto con "i" (afortunadamente, tratándose de neologismos, no creo que nadie se pueda poner a corregir a otro, jajaja).

Adrian Orellano dijo...

Gran escrito!
Fabulosos.

Alicia María Abatilli dijo...

Quizás tu cárcel sea la de todos, pero "todos" no saben que forman parte de ella...
Un post para pararse, ponerse cabeza abajo y aplaudir sin disimulos.
Alicia