martes, junio 01, 2010

Anagnórisis (léase 'cliché')

La gente que hace filosofía está mal de la cabeza --y de otros extremos--.

No sé si es un caso mucho más grave que el del resto de los mortales o si se trata de una taradez tirando a mediopelo, nomás. Es decir, del resto mucho no me atrevo a opinar; por ahora, me limito a lo que más o menos conozco...

6 comentarios:

Valentin Ibarra - (acertijo) dijo...

Camarada. ¿lo han golpeado verbalmente en alguna taberna mediopelo?

Fíjese que, si a quienes estamos intentando transitar este milenario camino de la Sofía, se nos cataloga de locos, distraídos o vagos mediopelo. Si así se nos cataloga, habrá que ver “quien” nos cataloga.

Es decir, por lo general se reciben esos calificativos, de parte de “técnicos en alguna pelotudez” , y ni eso (en otros tantos casos).
Ahora, si la locura es a lo Casandra (bienvenida) o por lo Dionisiaco, ese es otro cantar.

Lomas probable, es que nos pase lo de la otra Casandra – la de la canción de Charly.
O bien, caigamos en la cuenta que somos (solamente) un campo (disciplinar) mas, entre todos esos tantos… solo que con chapa de helenos.
Saludos demenciales.

V a v o dijo...

Tal vez sea una taradez calva por eso brilla tanto.

Juan Rizzo dijo...

@V a v o : No me hagás acordar de la calvicie incipiente, que se me pianta un lagrimón!

@Vale: No, la mano no viene por ahí. Estoy bastante de acuerdo con vos, pero igual el chiste está en el título (http://es.wikipedia.org/wiki/Anagn%C3%B3risis)

Para ambos:
Un abrazo grande, y gracias por pasar.

Renzo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Renzo dijo...

Primero, qué es estar bien de la cabeza: ser coherente, cuando vivimos en –acá uso concepto nuevo, jajaja, a ver si encaja- un eterno retorno de palinodias, desde que nacemos hasta que morimos. Segundo, sobre la anagnórisis, si bien es un concepto que se utiliza para la literatura, esta bueno pensarlo para la filosofía como una instancia de revelación (reminiscencia Platónica), sin embargo el realismo fue superado: hoy no hay cosas dadas que nos son reveladas, sino que somos nosotros los sujetos que mediante nuestro discurso actuamos o que se nos develan –no revelan- las cosas, según a la corriente que adhiramos. Personalmente cada vez entiendo menos y me cuesta un huevo adherir a algo, espero llegar a algun lado dentro de mi mediocre existencia. Un abrazo!

Juan Rizzo dijo...

@Renzo:
¡Claro que el momento en que uno se da cuenta de que comparte la mayoría de sus intereses con una manga de locos es una revelación importante! Pero depende de cada uno interpretar la escena como parte de una tragedia o de una comedia (así que no conviene darse demasiada manija con lo de "mediocre existencia" o cosas parecidas). Además, no es tan fácil relacionar la anagnórisis con "lo dado" (al menos en un sentido ingenuo). Lo que el protagonista recibe a lo largo de la historia son sólo "signos", y no "explicaciones" completas. Lo interesante del caso es que es su propia INTERPRETACIÓN de esos signos lo que constituye la famosa "anagnórisis", y lo que al fin y al cabo determina el desenlace de la historia.
En fin, como diría algún profesor: "¡Qué grande este Aristóteles!".
Un abrazo, y gracias por pasar.