jueves, marzo 05, 2009

El condenado

"No creo en el talento. Lo que me parece un signo evidente de que, si el talento existe, existe en otros. 
No creo en el talento, quiere decir: soy incapaz de poseerlo o de reconocerlo. Soy, lo que se dice, completamente inmune.
Más o menos similar es mi posición respecto al Infierno; pero eso es otro tema..."

6 comentarios:

Lina dijo...

Yo pienso en el talento como algo graduable (en tanto habilidad, tal vez?), es decir que se puede tener un talento casi nulo, o moderado o excepcional pasando por todos los puntos de la escala. Lo que vos consideras talento es lo que yo probablemente considero genialidad (que no se puede graduar, o se es un genio o no se es, no se puede ser medio genio).
Es a eso a lo que te referis o estoy reflexionando fuera del recipiente?

Un abrazo!

Lina.-

Juan Rizzo dijo...

En cierto sentido, es como vos decís; es como si hubiera grados, pero en algún lugar de la escala se te cuela un valor infinito ("no se puede ser medio genio"). Y lo interesante es que pasa algo similar con el asunto del cielo y el infierno. Si existen, la distancia es tan extrema que nada de lo que hagamos o dejemos de hacer nos garantiza merecer uno o el otro (por ese lado viene tema de la predestinación en el protestantismo). Además está la cuestión de si los genios habitan un "paraíso terrenal" o más bien un "infierno en vida".
Abrazo grande!
Pancho.

Alicia María Abatilli dijo...

El infierno es creer que no se tiene talento cuando sí se lo tiene, un ejemplo clarito: JUAN FRANCISCO RIZZO

Juan Rizzo dijo...

Jajaja! Gracias de nuevo, Ali. Algún día voy a tener que hacer un blog con lo que vos entendés de mis posts, porque seguro que es mucho más interesante que lo que a mí se me dió por escribir... jajaja
Besos mil.
Pancho

Sofia dijo...

Buen punto.

Que digan que somos,
no implica que somos.

Cuanta autoridad
tendrá el que dice
que somos ??

Saludos.

Lisandro dijo...

Muy simple pero lleno de verdad....